jueves, 18 de junio de 2015

Los libros del mes de junio "La niña que solo pudo llevarse una cosa"



Reseña:
Este álbum ilustrado de pequeño formato da vida a una historia llena de ternura que pone en valor la magia de leer, contar y escribir cuentos.   Contiene una preciosa historia sobre Lena y su abuela María, que cumple cien años, por lo que Lena quiere regalarle algo muy especial. ¿Qué le puede regalar a su abuela?  Suerte que sus compañeros, e incluso el maestro, están dispuestos a darle un montón de ideas.
Su profesor Julio, capaz de percibir los conflictos internos de los niños permite a Lena exponer su duda y contar la historia de su abuela, una amante de los cuentos que lee a Lena sus historias favoritas en voz alta: “Incluso cuando la abuela ya se había ido, notaba su voz, como una canción que me acompañaba”.
Finalmente, Lena decide escribir un cuento a su abuela, una historia que recuerde a la abuela la niña que era. Lena disfruta redactando un texto lleno de memoria que no es otro que el que el lector tiene en sus manos.
La niña que solo pudo llevarse una cosa es un cuento infantil plagado de valores que los adultos no deben jamás olvidar: la necesidad de compañía de la gente mayor, la importancia de la lectura en voz alta para asegurar vivencia del cuento, la necesidad de escribir para fijar la memoria (histórica en este caso)...
Edad recomendada: 7-8 años

La autora:

Eulàlia Canal. Nació en Granollers, el 6 de marzo de 1963. Comparte el trabajo de escribir con la de ser madre y de psicóloga,su profesión oficial.

Su literatura se caracteriza por la humanidad de las historias, la ternura con que trata los personajes, la riqueza del lenguaje y la poesía de la prosa. De hecho empezó su vida literaria con un libro de poemas, Andén blanca, con el que ganó el Premio Òmnium Cultural 1998. Le siguieron Emociones y Sentimientos (disco-libro con cuentos y canciones) y Quién enviaba besos a la estrella (Premio Ciudad de Ibiza de Narrativa Infantil 2005). En la colección Sopa de Libros de la editorial Barcanova, además de Las siete dientes de la Palangana, hay publicado Un beso de mandarina (Premio Barcanova de Literatura Infantil y Juvenil 2006).

Ella misma nos hace saber que nació en una casa llena de libros, por lo tanto llena de misterios e historias para descubrir. La ilusión para conocer historias nuevas, fueran escuchadas, leídas o imaginadas, parece no haberla dejado nunca. No se las descuida ni cuando sale de casa: "... ahora no salgo nunca de casa sin llevarme un libro: si no lo llevo en la mano o en el bolso, lo llevo dentro de la cabeza."

Este mundo tan rico y lleno de historias no se lo ha guardado para ella sola, sino que lo comparte con su marido y tres hijos: Ada, Ona y el Nilo, que para ella son los críticos más sinceros que ha tenido nunca. Por suerte, también ha querido compartirlo con todos nosotros, sobre todo con los niños de la que le gusta escuchar las preguntas y aún más las explicaciones, cuando los va a visitar a las escuelas.

El ilustrador:
Valentí Gubianas. Navàs, 1969

"Nací frente a la estación de un tren que no tenía prisa. Tenía tan poca que lo sacaron del todo al poco tiempo. Todo iba rápido y el pobre tren ya no lo quería nadie. Crecí haciendo cabañas al Alzineta cuando aún había muchos pinos grandes y preciosos, fuegos de San Juan al Plan de Gubianas, jugando al campanario cuando la puerta estaba siempre abierta, haciendo los mejores paquetes de regalo del mundo en la tienda de casa , jugando al fútbol con los amigos todos los días de la semana y mirando como pasaba el rebaño por delante de casa. Dibujaba, pintaba, como todo el mundo en mi casa. Una maestra me dijo un día que ya no dibujaríamos más en clase, porque ya teníamos 9 años. Más tarde descubrí que había gente que se dedicaba profesionalmente a hacer ilustraciones y eran personas adultas. Pero yo ya no era un niño y no sabía seguro que quería ser cuando fuera grande. Pero quería ser feliz. Como los de mi casa, como la gente de la madriguera, como los gigantes, como tanta otra gente mayor y feliz. No hay el tren ni la estación, faltan muchos pinos al Alzineta, el campanario siempre está cerrado. Pero he descubierto que hay personas adultas que escriben historias y cuentos de trenes, de árboles, de campanarios. Y de corderos como aquellos del rebaño que pasaba por delante de casa. Y me gusta imaginar mundos, y los pruebo de cambiar y de pintarlos de colores nuevos. Y mira por donde, la gente más feliz que conozco, es gente adulta y que cambian el color del mundo siempre que pueden.

Estudié un tiempo en la Escuela Massana y fue allí donde descubrí el oficio de ilustrador. Me empecé a maravillar por la obra de Montse Ginesta y de Carme Solé Vendrell y todavía ahora son mis referentes. Publiqué el primer libro en 1995 de la mano de Elena O'Callaghan.Desde entonces he ilustrado libros publicados por Editorial SM, Editorial Anaya, Baula, La Galera, Edebé, Alma Libros, Editorial Everest, Edelvives, Parramón Ediciones, Editorial Santillana, Algar Editorial, Grijalbo Mondadori, Pirueta Editorial, José María Artigal editor, Ediciones del Albí, Columna Ediciones, Ediciones Bromera, Publicaciones de la Abadía de Montserrat, Editorial Teide, Almadraba Editorial, Grupo Anaya, Grupo Promotor, Planeta, Cavall Fort y Tretzevents.También he colaborado con proyectos del Auditorio, La Roda, Diputación de Barcelona, ​​Adifolk y Focus con ilustraciones de gran formato."
  


 UN REGALO PARA MI ABUELA









Lena llegó tarde a clase y con todo el pelo despeinado.







 









Por eso, Julio, el maestro de Lena, supo que pasaba algo.







...es que tengo en la cabeza un problema que me ocupa todo el cerebro y no me caben los demás...








Lena cogió aire y explicó:
- Mañana mi abuela María cumple 100 años y le quiero regalar algo muy  muy especial, y no se me ocurre qué podría ser.








Entonces, como si hubiera descorchado una botella de champán, empezaron a llover ideas.... Por eso, Julio tuvo que recurrir a la fórmula mágica para conseguir silencio.
Un, dos, tres,
labio contra labio
y el ruido es un pez!
La calma volvió, y Julio miró a Lena y dijo:
- A ver, ¿qué te han parecido las propuestas de tus compañeros?
- No sé... Es que tiene que ser algo que emocione a mi abuela, que la haga feliz.
- Quizá deberíamos saber más cosas sobre ella, saber qué le gusta. ¿Nos puedes contar algo?







… - Cuando mi abuela tenía 9 años tuvo que huir a Francia por la guerra.... Mi abuela y su hermana se querían llevar toda la ropa, los juegos... Pero el padre les dijo muy serio. “Solo os podeis llevar una cosa”...










Y la abuela María se llevó... un libro de cuentos.





 







- Pues ya está, ¡le puedes regalar un libro!









Ilustrador: Valentí Cubianas
Editorial: ALGAR


ACTIVIDADES:

1. ¿Por qué crees que los compañeros de Lena querían saber cosas de la abuela?

2. Hacer un regalo a una abuela es muy difícil. ¿Qué le regalarías a la tuya?

3. Escribe un cuento o un poema pensando en tu abuela y envíalo acompañado de tus datos personales y de un dibujo a:
grupoleoalicante@gmail.com

1 comentario:

Grupo Leo dijo...

Un libro que ha gustado .Se ha trabajado en ambas versiones :En Castellano y en Valenciá.
Aprovecho esta ocasión,ya liberado del trabajo intenso del concurso para, una vez más,reconocer la labor constante y callada del Coordinador del blog. Gracias, Paco, por tu entrega y colaboración con el Grupo Leo.Ya hace un año.
Así unos a otros nos contagiamos de del buen hacer como Grupo.
Diego.Coordinador Grupo Leo