miércoles, 29 de abril de 2026

Relatos de la ESO del C. Salesianos Don Bosco

Los alumnos de la etapa de secundaria del colegio Salesianos DON BOSCO ALICANTE, han participado un año más en el Concurso literario de cuentos y poemas del Grupo Leo, con su creatividad literaria y su capacidad de describir acciones, ambientes y personajes han presentado trabajos de gran calidad, algunos de ellos han sido premiados en el concurso.

Estos que compartimos hoy son la muestra del talento y del gran trabajo de todos nuestros alumnos.

Gracias a todos por demostrar que la escritura es el camino para desarrollar la creatividad, el autoconocimiento, la disciplina y la capacidad de comunicación, es una herramienta que nos organiza el pensamiento. Nos permite explorar ideas, es una forma de escuchar la propia voz y convertir el "sueño" en palabras tangibles.

UNA CAJA ESPECIAL

Hace ya bastante tiempo, exactamente 4 años y seis meses, mi abuela falleció en una lluviosa y apagada noche. Una semana después de que nos dieran esa triste noticia, tras leer el testamento, me hicieron llegar una extraña y pequeña caja que mi abuela me había dejado única y exclusivamente a mí.

Nada más coger aquella caja me quedé paralizada, yo estaba muy unida a mi abuela y después de que me contasen esa desgarradora noticia me pasé una semana bastante deprimida, esa caja era la luz que me iluminó en ese momento, saber que mi abuela había pensado expresamente en mí. Cuando conseguí centrarme en ese momento, intenté abrirla, pero fue inútil, tenía un candado con una contraseña de tres números. Lo primero que se me vino a la cabeza cuando no pude abrir esa caja era que mi abuela había preparado una cerradura que se abriría al resolver un acertijo, tal y como los que solíamos resolver juntas después de clase. Así que empecé a pensar cómo poder averiguar cuál era ese enigma, cuando, de repente, se me cayó la caja al suelo y un papel salió de la nada en el que ponía:

"Sofía, si estás leyendo esto, me temo que no es precisamente una buena noticia, pero sé que estarás bien sin mí. Para que te acuerdes siempre de mí, te he querido dejar este regalo para que me sientas cerca siempre, porque estoy en todo y en nada, para que no me olvides.

Te quiero.

Tu abuela."

Me costó leer la carta, apenas podía leerla con las lágrimas que me inundaban los ojos. Pero al acabarla me quedé en blanco, no sabía qué es lo que mi abuela me había querido decir con esas palabras, qué es lo que había dentro de esa caja para que nunca la olvidase y, sobretodo, cuáles eran los números que la abrían.

Me pasé un par de días pensando y probando todos los números posibles que pudiesen tener que ver con mi abuela, pero no conseguí averiguar la contraseña correcta, y fue justo en ese momento en el que caí en un detalle de la carta al que, en un principio, no le di importancia, había una frase en cursiva, "porque estoy en todo y en nada". Y, ¿si había algo escondido ahí? Entonces empecé a pensar, ¿qué está en todo y en nada? No tenía sentido. Me pasé horas y horas, hasta que pensé en que no tiene porque ser algo concreto, sino algo más relacionado con su escritura. ¿Qué tenían en común estas dos palabras? Ahí estaba la solución, la letra "d", está en todo y en nada. La letra "d" corresponde con el número 4 del abecedario. Rápidamente puse el número en el candado y fácilmente se abrió.

Abrí la caja y dentro había un precioso collar, un collar y una carta. Una carta en la que en el dorso ponía: para Sofía. La abrí, estaba escrita con su mejor caligrafía y se notaba el cariño con la que estaba redactada:

Querida Sofía,

¡Cómo me gustaría poder tenerte delante, poder abrazarte, darte un beso de esos que tanto te gustan! No sé muy bien cómo escribirte esta carta, nadie te prepara para esto, pero simplemente que sepas que siempre viviré en tus recuerdos y en todos los momentos que vivimos juntas. Para facilitarte la tarea de recordarme quería dejar a tu cargo este colgante, perteneció a tu tatarabuela, más tarde a tu bisabuela y a mí, por último, te lo he querido hacer llegar a ti. Con este colgante podrás sentirme cerca de mí, tal y como si siguiese ahí a tu lado. Así que hagamos un trato, yo te vigilaré y te cuidaré desde aquí arriba, y tú no dejarás de ser como eres, tan atenta, soñadora y curiosa.

Ya sea desde aquí o desde más lejos, siempre te querré.

Abuela.

Durante esa tarde no dejé de llorar, esa carta me había recordado lo mucho que echo de menos a mi abuela, y que ya no podré crear nuevos recuerdos con ella. Tardé nada en ponerme aquel colgante, me quedaba perfecto, estaba hecho para mí. Aquel día comprendí la importancia de todos aquellos pequeños momentos que no disfruté lo suficiente, que los viví siendo inconsciente de que llegaría un momento en el que ya no sería posible crear nuevos. Desde ese mismo instante, no me he quitado ese collar, me ha protegido de todos mis problemas y me ha impulsado a ser yo misma un día tras otro, porque no seré yo quien rompa la promesa.

Daniela Cots Catalá, 4ºA ESO

 

ALAS

Esto ocurrió hace no mucho, en un reino mágico del bosque llamado Corala, donde las hadas trabajaban desde su nacimiento en crear sus alas perfectas para poder volar tan lejos como quisieran. Estas se van formando poco a poco en sus espaldas de una manera muy especial. Durante el año, las hadas van guardando experiencias y recuerdos bonitos en los que se han sentido bien, a gusto y queridas por otras hadas, para luego transformarlos en hilo mágico con el que se irán formando sus alas. Ellas no pueden ver sus propias alas, puesto que se van formando en sus espaldas. La única manera que tienen de saber si ha llegado su hora de volar es cuando se sienten completamente felices.

Lúa era un hada algo tímida, era muy observadora y le gustaba ver crecer las alas de sus compañeras. Le encantaba pararse a observar los colores y las formas que iban tomando las alas del resto e imaginar cómo serían las suyas. Pero sobre todo le gustaba participar en la creación de las alas de otras hadas, y siempre intentaba crearles momentos agradables, que les pudiesen ir añadiendo hilo a sus alas, aunque para ella no fuesen tan agradables. Pasaron meses y aunque Lúa no las viese, sus alas eran mucho más pequeñas que las del resto de hadas. Ella no se daba cuenta, pero cada vez era menos la cantidad de hilo mágico que generaba para poder ir creando sus propias alas. se notaba diferente al resto de hadas. Algunas ya estaban aprendiendo a volar, ya que sus alas estaban cargadas de muchísimos momentos felices, y eran lo suficientemente grandes y bonitas como para echar a volar. Por más que lo intentaba, Lúa no conseguía alzar el vuelo. Un día decidió consultarlo con una anciana especialista en alas. Cuando la anciana vio sus alas no se lo podía creer, para la edad que Lúa tenía, sus alas eran demasiado pequeñas. Esta le explicó que el crecimiento de las alas se da cuando las hadas se sienten bien, y notaba que Lúa no se estaba sintiendo del todo bien. Le explicó que es cuestión de tiempo, y que para que otras le ayudasen a construir sus alas, primero se tenía que ayudar a ella misma, cuidándose, queriéndose, aceptándose y no comparándose con el resto. La anciana y Lúa estuvieron viéndose durante un largo tiempo, en el que la anciana le enseñó a quererse tal y como ella era. Al cabo de unos meses Lúa comenzó a notar que sus alas estaban creciendo de forma muy sana, pero todavía no era capaz de conseguir alzar el vuelo, había algo que le faltaba. Un día recibió lo que en ese momento fue una mala noticia. Lúa se tenía que trasladar a otra parte del bosque después del verano, por motivos familiares. Esta pasó un verano algo agridulce, estaba triste, agobiada y le asustaba mucho salir de su zona de confort.

Cuando llegó a su nuevo hogar, se volvió a sentir pequeñita al lado del resto de las hadas de su nuevo reino. Pero fue valiente y decidió acercarse a ellas. En muy poco tiempo, empezó a rodearse de hadas que le hacían sentirse muy bien. Poco después se dio cuenta de que eso era justo lo que necesitaba, encontrar unas buenas amigas, las que siempre había soñado tener. Comenzaron a crear muchos momentos felices y agradables juntas, por primera vez se sentía completamente feliz. En poco tiempo, Lúa se sintió preparada para volar, ya que sus alas estaban completamente terminadas. Consiguió alzar el vuelo y volar a la altura del resto de hadas.

Desde entonces, si te fijas bien puedes verla volando feliz por el bosque.

Noa López Estela, 4ºA ESO

 

LA CURVA DEL TAXI

Aquel día el cielo no tenía forma. Las nubes, borrosas, parecían dibujadas por una mano temblorosa. El reloj no marcaba horas, sino heridas abiertas. La calle olía a despedida y a miedo, como si todo lo que pudiera salvarse ya se hubiera ido.

Frente a la acera, un taxi esperaba. Era uno cualquiera, pero llevaba en sus ruedas la capacidad de arrancar raíces. Dentro, dos cuerpos abrazaban maletas. Afuera, una figura temblaba como una hoja en diciembre. No hablaba. Solo miraba.

El silencio se volvió denso. Las bocas no encontraron palabras, y los ojos hicieron el esfuerzo de recordarlo todo en segundos: las risas, los días eternos, las promesas sin fecha de caducidad. Pero la promesa más grande —la de quedarse— se rompía con el arranque del motor.

Y entonces pasó: el taxi giró la curva.

Fue ahí, justo en ese giro, donde algo se desgarró. No fue la piel. Fue algo más hondo. Como si el alma tuviera hilos, y uno de ellos se hubiera quedado enganchado en el coche mientras el resto del cuerpo se quedaba atrás. El alma, desorientada, tropezó, se arrodilló y ya no volvió a levantarse igual.

No hubo muerte, pero dolió como si la hubiera. Porque cuando algo se va sin despedirse del todo, no termina de irse nunca. Porque los vivos también pueden desaparecer, y las palabras no dichas se convierten en espectros que se sientan a tu lado cada noche. Durante los días siguientes, la figura que quedó atrás dejó de tener color. Caminaba, pero no llegaba. Respiraba, pero no sentía. Le decían que sonriera, que no era para tanto. Pero nadie veía el hueco exacto que había quedado. Nadie escuchaba el eco de los gritos que no se lanzaron afuera por miedo a parecer exagerados.

Esa alma rota aprendió a vivir con su grieta. La disfrazó con rutinas, con risas prestadas, con intentos de olvido. Pero nada llenaba. Porque no era una ausencia cualquiera. Era una presencia que dolía más por no estar.

Pasaron meses. Luego años. Las llamadas se hicieron menos, las respuestas se apagaron. Hasta que un día, simplemente, ya no hubo nada. Ni un mensaje. Ni un “¿cómo estás?”. Solo el recuerdo de un taxi y una curva que nadie más vio romper.

Y, sin embargo, ahí seguía. El hueco. La grieta. El alma, como un jarrón reparado con hilos de oro invisible. Más frágil, sí. Pero también más fuerte y consciente.

Nunca volvió a ser la misma. Nunca quiso serlo. Porque hay pérdidas que no se superan, solo se caminan. Hay taxis que no se olvidan, curvas que se repiten en sueños, y personas que, sin morirse, te parten en dos.

Y tal vez no haya cicatriz más profunda que aquella que no se ve desde fuera.

Elena Córcoles Briongos, 2ºA ESO

viernes, 24 de abril de 2026

Finalistas XXVII Concurso

 Retomamos la publicación de los cuentos finalistas de nuestro XXVII Concurso Literario. Esta semana podéis leer los de la Quinta Categoría (1º y 2º de ESO). Si queréis leer vuestros cuentos o poemas aquí en La Tiza o en nuestro blog, ya sabéis que nos los tenéis que enviar a nuestro correo, que está al final de la página.

AMOR

El amor surgió en mi vida en el mismo instante de venir al mundo. Todos mis sentidos se orientaron en establecer una unión etérea, única, imperdurable en el tiempo, como una serendipia del destino.


El amor surgió en mi vida cuando sentí la brisa del aire del amanecer; cuando el sol adormecía dando paso a la luna que aparecía sin prisa.

El amor surgió en mi vida de repente, de una manera impredecible, sin pensarlo, mejorando mi vida por completo.

El amor surgió en mi vida cuando nací, la primera vez que te sentí mi corazón enloqueció por ti al percibir que eras fantástica, maravillosa y perfecta en todos los sentidos.

El amor surgió en mi vida al sentirte por primera vez en mis manos, me descubriste las maravillas del mundo, al verte se me ilumina la cara y me pone una sonrisa dibujada en la misma. Tu ausencia me pone nervioso de tal manera que mi corazón palpita más rápido y me nubla la razón.

El amor surgió en mi vida cuando te vi pasar porque tus ojos brillan como la luna y el mar.

El amor surgió en mi vida cuando por primera vez te percibí ya que sentí algo especial e indescriptible dentro de mí, comprendí que tu eras para mi.

Disfrutando de tu sonrisa y reflejando en el brillo de tus ojos.

El amor surgió en mi vida cuando hice las maletas y tomé un avión por primera vez.

En casa dejé lo que más quiero pero mis ojos empezaron a contarles experiencias de las que se sentían muy orgullosos.

El amor surgió en mi vida cuando te vi por primera vez, sentí algo muy especial cuando te toqué, mi cuerpo y mi mente experimentaron experiencias únicas e inigualables, ahora siempre me acompañas y nunca nadie nos va a separar jamás, estaremos conectados para siempre.

El amor surgió en mi vida como un concepto global, algo que determina el destino de la humanidad.

¿Qué piensas tú? ¿El amor tiene tanto poder?

Pau Casals (seudónimo)

Clase de 1ºB IES Gran Vía, Alicante

 

LA NAVIDAD

Desde que voy a primero de primaria, cada curso, cuando llegan estas fechas, mi “profe” de Lengua nos manda a hacer una redacción o poesía sobre la Navidad. Intento ser original, creativa y sincera, aunque cada vez me cuesta un poquito más.


Para comenzar a hablar sobre la Navidad me gustaría comentar su origen. He tenido que buscar en Google, eso sí.

Durante el Imperio romano se celebraba el 25 de diciembre la fiesta del Sol “Invictus”, donde se acostumbraba a bailar, cantar, hacer visitas y dar regalos.

Para los persas, el 25 de diciembre se celebraba el nacimiento del Dios Mitra; para los egipcios el nacimiento del Dios Horus y, mucho tiempo después, en el siglo III de nuestra era, fue incluida como fiesta oficial el nacimiento de Jesús.

Hace ya más de un mes que los polvorones, los turrones, los mazapanes y los bombones han llegado a los pasillos de los supermercados.

Los escaparates y las calles ya están engalanadas y la canción de Maria Carey suena en cada rincón. Si ponemos la tele se nos hace imposible no ver anuncios de juguetes, perfumes o lotería.

Hoy en día se puede vivir la Navidad de muchas maneras, pero pienso que, si algo tiene en común para todos, es afianzar nuestros valores, ser solidarios y, cómo no, divertirte con tu familia y amigos.

Para mí es un buen momento para descansar, para sentarse con la familia y reír, conversar, disfrutar, discutir un “pelín” con tu primo o prima y, sobre todo, sentirse querido.

Pero no voy a negar que la parte de los regalos es una de mis favoritas. Tengo 12 años todavía, mentiría si dijera lo contrario. Esas cosquillas que sientes en el estómago al despertar el 25 y ver debajo del árbol o, en mi caso, en el balcón los regalos amontonados de diferentes tamaños y colores es, para qué nos vamos a engañar, un momento mágico.

Inés Tortosa Monllor

1º ESO C. Médico Pedro Herrero, Alicante

ACTIVIDAD

Escribe un cuento o poema con dibujo y envíalo por email a:

grupoleoalicante@gmail.com

No olvides poner tu nombre y apellidos, curso y colegio. Será publicado en nuestro BLOG y en el suplemento La Tiza del Periódico Información.

 

miércoles, 15 de abril de 2026

Listado de premiados y finalistas del XXVIII concurso

El jurado compuesto por miembros de nuestro grupo ha decidido premiar y dar la mención de finalistas en sus correspondientes categorías al alumnado relacionado a continuación. La entrega de premios tendrá lugar en el Salón del Club Información el viernes 8 de mayo.

 PREMIADOS

Triana Espinosa Mollà, 1r A CEIP El Romeral, Alcoi

Ilustraciones

Portada: Mariama Gaye Cise, 2ºE ESO IES Gran Vía, Alicante

Contraportada: Mireia Capó Pla, 2n Primària CEIP El Romeral, Alcoi

1ª Categoría (Educación Infantil)

Infantil 4 años A, Florita, CEIP María Moliner, Pilar de la Horadada

Infantil 5 años A, Sueño, C. Sagrada Familia, Alicante

2ª Categoría (1º y 2º de Primaria)

Luna Sánchez Alba, El conejito que quería volar, 1º CEIP Cervantes, Ibi

Ona Miró Adrián, El gat Ratlletes, 1rA CEIP El Romeral, Alcoi

Jimena Maciá Fructuoso, La amistad de Lola y Eva, 1º CEIP María Moliner, Pilar de la Horadada

Firasse Adam Slim, El niño rico, 2º C. Nazaret, Alicante

Joaquín Ortiz Ponce, El taller de los fantasmas muertos, 2º CEIP Óscar Esplá, Alicante

3ª Categoría (3º y 4º de Primaria)

Lucas Valero Grijalvo, Mi abuelo y yo, 3º C. El Valle, Alicante

Alba Victoria Gutiérrez García, La furia de la bruja, 4º CEIP Azorín, Alicante

Lucía Poveda Martínez, La aldea armonía, 4º C. Nazaret, Alicante

Vera Flórez García, El bosque mágico, 4º CEIP San Blas, Alicante

Aitana Ruiz Alarcón, La nube viajera, 3º C. Fundación A. Bonny, El Campello

4ª Categoría (5º y 6º de primaria)

Candela Ponzio Tello, Viaje sin billete, 5º CEIP Practicas-La Aneja, Alicante

Glauka Coves Vilaplana, Millor juntes, 5éA CEIP El Romeral, Alcoi

Elena Guillén Sáez, El faro perdido, 5ºB CEIP San Fernando, Alicante

Jimena Callejón Álvarez, Mis cantantes favoritas, 5ºB CEU Jesús María, Alicante

Diego Gómez Redondo, El bosque de los secretos, 6ºB C. Inmaculada Jesuitas, Alicante

Miriam Compañ Martínez, El animal que nadie podía ver, 6º C. Fundación A. Bonny, El Campello

Carla Calatayud Márquez, 6º CEIP San Fernando, Alicante
 5ª Categoría (1º y 2º de ESO)

Juan Carlos Puerta, Mi amor virtual, ESPA I CFPA Juana Francés, Alicante

Amparo Gomis Civera, Hamel, 2ºA ESO C. Don Bosco Salesianos, Alicante

 6ª Categoría (3º y 4º de ESO)

Gloria Marina Santana, Al otro lado de la pantalla, ESPA II CFPA Juana Francés, Alicante

Deivid Martínez, La familia de Jorgito, 3º ESO IES Gran Vía, Alicante

Álex Sarmiento Carrizo, Mi propia voz, 4º PDC IES La Foia, Ibi

Adrián Marín Sánchez, El Ejecutor, 4º ESO IES La Melva, Elda

Varvara Zubach, No me voy a callar, 4º ESO IES Lloixa, San Joan

Martina de España Cotilla, Nunca entenderé por qué es así, 4ºA ESO C. Don Bosco Salesianos, Alicante

7ª Categoría (Otras situaciones educativas)

Lourdes García López, La Naturaleza, Centro de Formación APSA, Elche

Joel Quinde Blázquez, El ladrón del Sol, 2º CEIP Cervantes, Ibi

Oksana Pavlovska, Un amigo así, ELE A2 Oral CFPA Juana Francés, Alicante

María Kira, Valery, Daniel, Julen, Laura y Alberto, La grandeza no se mide en centímetros, C. Pedro Herrero, Alicante

FINALISTAS

2ª Categoría (1º y 2º de Primaria)

Gemma García Marco, El conejito, 2º CEIP Cervantes, Ibi

Mireia Capó Pla, La mansió de la diversió, 2n CEIP El Romeral, Alcoi

3ª Categoría (3º y 4º de Primaria)

Candela Morales Juan, El árbol mágico, 3º CEIP Juan Ramón Jiménez, San Vicente del Raspeig


4ª Categoría (5º y 6º de primaria)
Alba Pla Domenech, 6º A C. Inmaculada Jesuitas, Alicante

Isabel Sánchez Alarcón, Un deseo hecho realidad, 6ºD C. El valle, Alicante

Mireia Guijarro Reus, Marco, el niño salvaje., 5º CEIP Reyes Católicos, San Vicente del Raspeig

Álex Fuentes Mur, La vida de las células, 6ºB CEIP San Fernando, Alicante

Julia Aguirre Nso, El pollito mago y sus poemas, 6ºA CEU Jesús María, Alicante

Carla Hernández Cazorla, Las asignaturas del cole, 5º C. Fundación Antonio Bonny, El Campello


5ª Categoría (1º y 2º de ESO)

Icíar Jiménez Gómez, El secreto de mi familia, 2ºA ESO C. Don Bosco Salesianos, Alicante

Daniela Gil Villalba, El sabor del dolor, 2ºE ESO IES Gran Vía, Alicante

6ª Categoría (3º y 4º de ESO)

Mónica Andrea Pérez, Mensajes que no duermen, ESPA II CFPA Juana Francés, Alicante

Hugo Rodríguez García, El viajero, 3º ESO IES Gran Vía, Alicante

Javier Pelayo Gil-Delgado, Trascendencia en el prado, 4º ESO C. Inmaculada Jesuitas, Alicante

7ª Categoría (Otras situaciones educativas)

María Díez Alberola, Un viaje inesperado, Centro de Formación APSA, Elche

Sebas Saca Zumba, El dragón y el guerrero, 1º CEIP Cervantes, Ibi

Anna Gupa, Falso perfil, ELE A2 Oral CFPA Juana Francés, Alicante


Enhorabuena a todos y todas.

Grupo Leo