miércoles, 26 de octubre de 2016

Los libros del mes de octubre: "Los indomables pensamientos del señor O"



Reseña:
Los indomables pensamientos del señor O es un buen ejemplo de historia infantil que también disfrutamos los que, técnicamente, ya no somos ese público. El señor O tiene un problema (o una virtud): se le escapan los pensamientos por la cabeza. Por eso se fabrica un sombrero enorme y flexible donde sus pensamientos quedan atrapados al salir, como mariposas en una red. Durante un tiempo este método funciona, pero al conocer a la señorita I, el señor O piensa en tantas cosas que el sombrero no da abasto y salen todos sus pensamientos reprimidos. Perdido en un mar de desesperación, el Señor O consultará con un médico para que le diga cómo resolver semejante problema. Este le receta tomarse unas vacaciones en el mar. El Señor O no sólo irá por primera vez al mar, sino que allí tendrá una revelación que resolverá su conflicto y hará un viaje tan esencial como inesperado que echará luz sobre su historia.
Edad recomendada: a partir de 8 años

La autora:



Amalia Boselli nació en Buenos Aires en 1977. Es maestra de música, especializada en docencia infantil. Trabaja como ludoeducadora en el Caff Tigre, casa de promoción de derechos de niños y niñas.
Desde pequeña estudió piano, su madre le enseñó el amor por la poesía y su padre, dibujando, por lo que narran las imágenes. Desde hace más de 10 años se especializó en docencia infantil, porque adora despertar el potencial creativo de cada niño.


La ilustradora:
Vero Gatti. Diseñadora, muralista e ilustradora argentina. Docente de Diseño Gráfico y de su taller de “Inventores de Mundos”. Estudió ilustración y relato visual en School of Visual Arts - Nueva York, junto a una selección de 18 ilustradores de todo el mundo. Trabaja independientemente en proyectos relacionados con el público infantil y de moda en el ámbito editorial, publicitario y del motion graphics.
“Este libro desde el principio lo tomé como mi gran proyecto personal. Exploté al máximo una forma de trabajar que venía explorando tímidamente. Abracé la obsesión y me dejé llevar por ella (como el Señor O). Disfruté de cada rayita, cada puntito y cada mancha de color puesta en el lugar que le corresponde”.
“Lo único que tiene color, es el pensamiento, que va incrementando hacia el final, donde se vuelve “todo color”. Justamente lo que reprime el Señor O es ese color, que igual se las ingenia para salir constantemente”.


LOS INDOMABLES PENSAMIENTOS DEL SEÑOR O

  
 
  
El pequeño O tenía grandes pensamientos.
Pero también un gran problema.
Llevaba los pensamientos arriba de su cabeza y todos podían verlos.


A medida que O crecía fue creciendo fue aprendiendo a achicar sus pensamientos.
Y cuando llegó a ser el Señor O, se fabricó un gran sombrero para cubrirlos.
A pesar  de tener un aspecto bastante ridículo, al Señor O todos le tenían mucho respeto. Él era un distinguido científico y profesor de las ciencias más duras.
Siempre hablaba de cosas serias y exactas, y jamás sonreía.
Un día el Señor O estaba en un congreso de científicos, esclareciendo cuánto pesa el aire que hay dentro de una bombita de luz, cuando vio a la alta y delicada Señorita I.
El corazón le tembló. Y sobre su cabeza algo creció.
Pero por suerte nadie podía verlo: el sombrero ocultaba todos sus pensamientos. El problema crecía, ya que la Señorita I, interesada en las palabras del Señor O, no dejaba de mirarlo.
El sintió mucho peso sobre su cabeza, tanto que el sombrero le quedó chico.
Así fue como, por primera vez, su pensamiento se liberó y escapó.

              

EL Señor O, desconcertado, se hizo un nuevo sombrero, aún más grande que el anterior.
No podía permitir que le volviera a suceder algo similar al papelón del último congreso de científicos donde, a la vista de todos, su pensamiento había volado con un ramo de flores detrás de la Señorita I. 
Aturdido, el Señor O no podía sacarse de la cabeza a la Señorita I. Ya no conseguía dominar su pensamiento que lo llevaba a los lugares más impensados…
Estaba claro: los pensamientos en su mente estaban descontrolados. El Señor O no le encontraba una solución al problema y sabía muy bien que las fórmulas matemáticas de nada servirían. Intentó varias estrategias para resolver esta cuestión: dejar su mente en blanco, meditar, no pensar en nada. Se encerró varios días en su casa, semanas, hasta que decidió que lo mejor sería consultar con un médico.

… –¿Cuál es el diagnóstico?- preguntó el Señor O, siempre precisando definiciones.

SiPO...
  

Ilustradora: Vero Gatti
Editorial: AH pípala


ACTIVIDADES:
1. Intenta dejar libre tu mente y escribe tus pensamientos. ¿Hay alguno que no quisieras que saliera? Reflexiona sobre ellos.
2. Coge una cartulina y dibuja en ella esos pensamientos. Verás que mural tan chulo haces.
3. Imagina y describe las siglas del diagnóstico del Señor O e imagina una historia con ellas.  Escríbela y la envías acompañada de tu nombre, apellidos, curso, colegio y número de teléfono particular y un dibujo a:

Concurso literario Grupo Leo
Apartado 3008
03080 Alicante

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