jueves, 25 de septiembre de 2014

Los libros del mes de septiembre de 2014 del
Grupo Leo



EL AUTOR
Pep Castellano (Albocàsser, 1960) es pedagogo, escritor y cuentacuentos. Estudió magisterio y luego pedagogía. Ha hecho teatro de calle, y ha bailado y cantado (danzas y canciones populares). En cuanto a su labor como pedagogo ha sido reconocido con el Premio Soler i Godes a la Innovación Educativa, galardón otorgado por la Fundación que lleva el nombre del reconocido pedagogo valenciano Enric Soler i Godes. 
Es autor de una treintena de libros, la mayoría de literatura infantil y juvenil, por los cuales ha recibido galardones como el Premio de Narrativa Infantil Vicent Silvestre, el Samaruc, el Enric Valor o el Carmesina.
Actualmente trabaja como técnico de formación de animadores juveniles en el IVAJ de la Generalitat Valenciana, además de hacer de cuentacuentos formando dúo con Canto Nieto.
EL LIBRO
Marta, una niña fascinada por el fútbol, ha conseguido introducirse en el laboratorio de Conrado, un científico loco por el amor y la ciencia. Juntos, deberán ingeniárselas para salir airosos de los líos que provocan los experimentos de este curioso laboratorio.
Conrado es un científico aparentemente chiflado que experimenta con distintos elixires. Uno de ellos, a base de kiwi, es el que toma Marta, quien comienza a actuar como si estuviera en un anuncio publicitario.
El libro habla de la amistad, entre Marta y Amado, de los contratiempos que se viven en la niñez, pero también del amor entre adultos; un amor aparentemente inalcanzable porque Conrado se siente atraído hacia María, la madre de Marta, aunque ésta inicialmente no le corresponde e, incluso, logra denunciarlo a la policía por el tema del elixir.
La novela muestra que la ciencia puede ser divertida y que no está reñida con la vida cotidiana.
EDAD RECOMENDADA de 10 a 12 años.

CONRADO, UN CIENTÍFICO ENAMORADO

Efectos de la PPT (Poción de la Publicidad Total)
                   Era yo quien se había bebido la PPT de Conrado. Le eché la culpa a Chispa, pero me la había bebido yo...... Me la había bebido a escondidas, ¿comprendéis?
                   Es que yo había creído que aquél vaso con la bebida verde era el filtro de amor y… En aquel momento, lo que más me interesaba era quitarme de encima a Amado el Pesado. Por eso me lo bebí. Y, bueno, va, os lo diré. También me interesaba Marcos, ¿vale? También me bebí el filtro por él, si. Porque ya podía yo meter goles de bandera, ya podía hacerle pases estupendos para que él rematara de cabeza,, ya podía intentar hacer todo lo que a él le gustaba, que él solo tenía ojos para la babosa de Carla, y, a mí, eso...
                   Sin embargo me había bebido la poción equivocada y en lugar de la PAZ, me había tomado una PPT con sabor a kiwi. El caso es que sabía bien y eso que a mi el kiwi, normalmente, no me gusta, ¿sabéis? Pero ¿qué me había tomado? ¿Y si mi madre tenía razón y Coso Brown era un científico loco y peligroso?
                                                                            …..
                   Estaba a punto de soltarle algo gordo a mi compañera de clase cuando, de repente, vi al mosntruo de las galletas en la bolsa de Light Cookies Chocolate. Se comía las galletas a bocados, en plan bestia. Entonces noté los efectos de la PPT, música de clarinetes en mi interior: “ nanaina, nanainaaa...” y ya no me pude controlar. Me dio por hacer lo mismo que el monstruo. Así que le quité la bolsita a Carademuñeca y me puse a engullir galletas, la mayoría cayeron al suelo pero me puse más de siete en la boca, todas juntas, y las masticaba a la vez. Las galletas se me pegaban a los bráquets y hablaba con la boca llena y parecía el monstruo de las galletas de verdad, porque escupía trozos de galleta como un animal,
…..
                   Cuando ya no quedaban galletas en la bolsa, la tiré al aire. La bolsa se la llevó el viento y yo la seguí con la mirada...Entonces vi una valla publicitaria en la calle. Había una señora que enseñaba una botella de detergente y una camiseta llena de manchas...
                   ¡Sí! En cuanto la vi volví a escuchar la música otra vez: “nanaina, nanainaaa...”. Me miré las manos y vi que las tenía manchadas de chocolate. Y pensé en la publicidad. Yo sabía que aquella señora manchaba y manchaba prendas de ropa porque estaba segura de que su detergente lo dejaría todo perfectamente limpio, de manera que me puse a hacer lo mismo. Limpié mis manos sucias de chocolate en el vestido rosa de Carla Carademuñeca , mientras le decía:
                   - No se preocupe, señora. No hay mancha que se le resista a Kalielpot. ¡Ni las más difíciles!
                                                                            …..
                   Fué entonces cuando vi la Nani Patinadora dibujada en la mochila de Carla y la poción de Conrado me volvió a afectar. Ya lo sabéis, la música de los clarinetes, un cosquilleo especial en la barriga... Y noté cómo me transformaba en aquella muñeca publicitaria. Noté que a mi alrededor todo adquiría una tonalidad rosa. Tuve la impresión de que llevaba unos patines en los pies. Otra vez era incapaz de controlar mis acciones. Ya no pude parar: “nanaina, nanainaaa”.  Ni siquiera les dije adiós, por suerte, porque Carla no venía con ganas de charlar, precisamente. Huí empujada por una fuerza muy superior a mi.
…..
            El problema lo tuve cuando, al terminar, me dio permiso para ver un poco la tele.

            Mientras ponían dibujos, todo iba como una seda. Estaba viendo una serie con unas niñas que aún llevaban pañales pero que ya eran heroínas y que hacían de todo... ¡Sin problemas! Pero, al llegar el descanso publicitario: “nanaina, nanaina”, la musiquilla empezó a sonar dentro de mi cabeza, noté las cosquillas en la barriga y supe que la primera publicidad me afectaría. Se trataba de un juego de artes marciales para la consola.
            Los personajes se convertían en monstruos y se atacaban los unos a los otros, y yo empecé a hacer las mismas acrobacias que aquellos monstruos ninja y a dar saltos por la salita y a romper cosas que mi madre tenía en las estanterías: un búcaro de porcelana, una copa mía, del campeonato de fútbol escolar, un marinero de madera, un payaso de escayola pintada y un par de trofeos de concurso de baile.
            Cuando mi madre oyó el jaleo, vino corriendo. Vio lo que estaban haciendo los monstruos de la tele e imaginó que yo los estaba imitando, de manera que lo primero que hizo fue apagar el televisor. Luego recordó el remedio de la vecina, preparó un vaso de agua con azúcar y me obligó a tomármelo. Se me pasó enseguida....
            Otros experimentos:
PAZ: Pócima de Amor Zalamero
TRÁFICO: Transporte Rápido para el Agua de la Fuente Individual, Cómodo y Original
CAMAL: Canal Abierto para Mirar con Absoluta Libertad
REFRESCO: Recipiente Especialmente Fantástico de Refrescar Económicamente Sin Consumo Oneroso
SOFÁ: Silla Optimizada para ser Feliz Amorosamente

Fragmento del libro: Conrado, un científico enamorado
Ilustraciones: Jorge del Corral
Editorial: Algar
Colección: Colección Calcetín


Actividades:
  1. Conrado hace sus experimentos en una alquería. Sabrías describir esta palabra  e imaginar qué múltiples cosas podemos encontrarnos en ella?
  2. ¿Puedes inventar otras pócimas llamándolas con nombres espectaculares?
  3. Escribe un cuento o poema y envíalo acompañado de un dibujo con vuestro nombre, apellidos, curso, colegio y número de teléfono particular a:


Grupo Leo
Apartado de correos 3008
 03080 ALICANTE
o por e-mail a: grupoleoalicante@gmail.com


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