sábado, 11 de enero de 2014

Los libros del mes de enero 2014 del Grupo Leo en La Tiza: "Charli y el cofre del tesoro" de Maribel Romero Soler


Los libros del mes del Grupo Leo
en La Tiza

Artículo visto en:
Suplemento de Educación Infantil "La Tiza" 08-01-2014
Diario Información de Alicante con el Patrocinio de la Fundación CajaMurcia y COES

Charli y el cofre del tesoro

El autor: Maribel Romero Soler (Elche, 1966 -):
Licenciada en Derecho, experta en Derecho de Autor y Propiedad Intelectual, Diplomada en Redacción y Estilo, en Formación de Lectores y en Novela Negra. Es jurado del Certamen Internacional de Relato Breve "La Lectora Impaciente" y ha colaborado con interesantes artículos en diferentes revistas literarias.
Fue finalista del Premio Azorín de Novela (Alicante, 2010), finalista del Premio de Novela Volkswagen-Qué Leer 2011, ganadora del I Premio de Novela Corta Letras Oscuras 2011 y del IV Certamen Literario López Torrijos de Almansa.
Es coautora, junto con otras seis escritoras alicantinas, del libro de relatos "El Pintalabios" (Visión Libros, 2009), autora del libro divulgativo "Doscientas cuestiones de Derecho que todo el mundo quiere saber (Quiasmo Editorial, 2009), de la novela infantil "Charli y los cinco peligros" (Edimáter, 2010), el poemario infantil, "Versos traviesos" (Libresa, 2011), la novela "Perro guardián" (ECU, 2011), "Los meses cuentan" (Visión Libros, 2011), "El mejor amigo del niño" y "Más allá de las estrellas" (Edimáter, 2012).

El ilustrador: José María Clémen ( - ):
Argumento:
Charli ha encontrado el cofre de un tesoro después de vivir una apasionante y mágica aventura a través de la selva y del desierto, y tras haber conseguido superar cinco peligros extremos, con la sola ayuda de su perro Seven. Ahora, con el cofre guardado dentro de su armario, tiene un problema: no consigue abrirlo y no sabe qué contiene.
Decide contar su secreto a Sandra, su nueva amiga, para que le ayude a abrirlo. Ella accede a colaborar con él, y juntos descubrirán una gran sorpresa. Pero la sorpresa no es sólo el contenido del cofre en sí, porque transcurridos unos días, Charli recibe una visita «mágica» que está muy relacionada con algo que había dentro. En esta nueva entrega, Charli tendrá que enfrentarse a una difícil situación familiar, verá cómo su padre se encuentra en peligro, e intentará por todos los medios, y con una «ayuda muy especial» salvarlo de una situación que puede ser grave para su vida.
VALORES IMPLÍCITOS: Es una novela que pone de manifiesto el valor de la amistad, el respeto hacia las diferencias y la importancia del trabajo en equipo, y en la que los niños y niñas comprenderán ampliamente el significado de un derecho fundamental: la libertad.

La Tiza de la Lectura. Leo, leo, que me animo a leer.
Un cuento:

Sandra es mi amiga 

¿Os acordáis de Sandra? Es una niña de mi clase. Al principio no éramos muy amigos porque ella hablaba poco y se reía mucho, y si a esto le sumamos que tiene la cara salpicada de pecas y que cuando le da un ataque de alergia no para de estornudar, pues es como una especie en peligro de extinción, es decir, rara. Pero las cosas cambian, amiguitos. Cuando Luis se marchó del pueblo, yo me quedé un poco solo, casi no me relacionaba con nadie de la clase. Hasta Carmen, la tutora, me preguntó un día si me había comido la lengua el gato, porque yo soy de los habladores y no decía ni mu.
—No tengo gato, seño, lo que tengo es perro, y se llama Seven, lo encontramos perdido en la carretera un día siete, y...
—Vale, vale, suficiente —dijo Carmen—, ya nos lo has contado muchas veces, y además he comprobado que sigues teniendo lengua.
Yo,  para demostrar que efectivamente la tenía, y bien larga, la saqué lo más que pude, como si estuviera en el consultorio médico y tuvieran que mirarme las anginas.
La seño se mosqueó mucho porque pensó que me burlaba de ella, pero en ningún momento fue mi intención, sólo quería que supiera que mi lengua no se la había comido ningún gato ni perro ni ratón, ni siquiera mi canario.
«¿Ya estás con tus tonterías, Charli?, pues anda, siéntate un poquito ahí detrás, con Sandra, a ver si te tranquilizas».
Sandra se sienta al final de clase, y como es tan calladita la utilizan para los castigos, quiero decir que a todos los habladores nos sientan con ella para que aprendamos a cerrar la boca. Pero resulta que cuando llegué a su pupitre y me dispuse a sentarme a su lado, le entró tal ataque de risa que hasta las pecas le daban saltos, y claro, como la risa es contagiosa, yo no pude evitar reírme también hasta ponerme como un tomate, porque me faltaba el aire. En resumen, que Carmen nos castigó a los dos y nos mandó salir al pasillo. Y allí nació nuestra amistad.
—Yo sí que quiero que me cuentes la historia de tu perro —me dijo ella cuando estábamos los dos solos en el pasillo.
—Si ya la he contado muchas veces, tiene razón Carmen.
—Pero me gusta oírla —añadió con un brillo especial en los ojos.
Total, que le volví a contar toda la película de Seven, y Sandra me dijo que le encantaría conocerlo. ¿No me estaría insinuando que quería venir a mi casa? Y bien pensado, ¿qué tenía de malo que una compañera de clase quisiera venir a casa?
Sí, tuve ocasión de comprobar lo que tenía de malo cuando tocó el timbre de las cinco de la tarde y los dos bajamos juntos a la calle. Allí estaba el abuelo esperándome y me vio con ella, y ya os podéis imaginar el pitorreo durante todo el camino de regreso al hogar.
—¿Quién es esa chica de las manchitas? —me preguntó con guasa una vez que Sandra se había ido con su madre.
—¿Manchitas? Jo, abuelo, ni que fuera un dálmata, se llaman pecas.
—Bueno, tú me entiendes, campeón —dijo dándome un codazo con un gesto de complicidad—, ¿es tu novia?
¡Y qué manía tienen los mayores con las novias! Y especialmente los abuelos. ¡Si él se hizo novia a los treinta años, cuando estaba a punto de jubilarse! ¿Cómo voy a tener yo novia a los nueve?
—Que no, abuelo, qué tontería, es una compañera de clase y se llama Sandra.
—¿Sandra? Qué nombre más bonito —dijo él—, la verdad es que la niña es graciosita.
—¿Ah, sí? ¿Es que te ha contado algún chiste? —le dije.
Mi abuelo se rió a carcajadas, como si el que acabara de contarle un chiste hubiese sido yo, y estuvo bromeando todo el rato hasta llegar a casa. Cuando estábamos en la puerta y se despidió hasta el día siguiente me dijo:
—No te preocupes, campeón, que te guardaré el secreto.
¡Pero será cabezota! No sé si todos los abuelos serán iguales, pero cuando al mío se le mete una cosa en la cabeza no hay quien se la saque. En resumen, que para mi abuelo Sandra es mi novia, pero sólo para él, porque os aseguro que no es más que una amiga. Una amiga a la que aprecio mucho, eso sí, y que me ha ayudado a comprender que no hay que opinar sobre las personas sin conocerlas, que la apariencia no es importante, y que lo que verdaderamente importa es lo que llevan dentro, y no me refiero a las tripas,  los riñones o el hígado, sino a los sentimientos. Por ejemplo, el director del banco donde trabaja papá va siempre muy bien vestido, huele a colonia hasta en los zapatos, lleva una sonrisa permanentemente en los labios y parece muy simpático, pero cuando hablas con él, ¡qué tonto es!
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Fragmento del libro: Charli y el cofre del tesoro
Autor: 
Maribel Romero Soler
Ilustraciones: José María Clémen
Editorial: 
Edimáter
Colección: Ocho Suricatos + 8
ISBN: 978-84-96870-88-8

Actividades:
  1. ¿Por qué pensó la seño que Charli se burlaba de ella?
  2. ¿Dónde nació la amistad de Charli y Sandra?
  3. Inventa un cuento basado en una historia de amistad y envíalo al Grupo Leo. Escribid vuestro nombre, apellidos, curso, colegio y nº de teléfono o e-mail:

Grupo Leo
Apartado 3008
03080 Alicante
o por e-mail a: grupoleoalicante@gmail.com
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grupoleo@terra.com

3 comentarios:

DIEGO dijo...

Un libro que esperaban todos aquellos que se quedaron con la incógnita del cofre del tesoro.
Seguro que os recrearéis con su lectura y podáis encontraros con Maribel de nuevo en vuestra aula en nuestra actividad :Encuentro con autores.Diego Gila .Coordinador Grupo Leo

Maribel Romero dijo...

Gracias, Diego, gracias al grupo. Siempre será un placer seguir animando a la lectura.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Muchas gracias desde Edimáter también, Diego. Y como Maribel, te decimos lo mismo: siempre será un placer ayudaros en vuestar labor de animación a la lectura.
Un abrazo
Maite Nieto