jueves, 19 de marzo de 2015

Los libros del mes de marzo "El último truco de magia"




Reseña:

En su juventud, Olivier fue un gran mago de éxito mundial, pero cae en el desánimo y con los años y la vejez malvive haciendo actuaciones en fiestas de cumpleaños. Tras una actuación fallida en la que los niños se burlan de él, decide abandonar, pero despidiéndose de la magia con un gran truco final: hacer revivir a una muchacha de un cuadro de Sorolla. El esfuerzo es tal que acaba sufriendo un ataque y va a parar a un asilo, donde un joven psicólogo se interesa por él. Por su parte, tanto la policía como los conservadores del museo creen que han robado el cuadro original y lo han sustituido por una copia en la que falta uno de los personajes. Comienzan las investigaciones y los interrogantes. Simultáneamente, en una playa de Valencia una joven se pasea asombrada. Ha perdido la memoria y está perdida. Dos adolescentes se hacen cargo de ella y deciden ocultarla.

El último truco de magia fue finalista del Premio Edebé de Literatura Juvenil, es una novela sorprendente que encandilará a los lectores jóvenes. Destacan en ella, como temas transversales, la amistad, el amor, la igualdad de oportunidades entre sexos, la familia y el respeto a los mayores.

Libro recomendado a partir de 14 años.

La autora:

Maribel Romero Soler (Elche, 1966). Licenciada en Derecho, diplomada en Redacción y Estilo, Novela Negra y Formación de Lectores. Pertenece a Grupo Leo, que trabaja en la renovación pedagógica y la animación a la lectura en la provincia de Alicante; imparte cursos de creación literaria y colabora como jurado en diferentes concursos. Ha sido colaboradora de radio y prensa escrita y es autora de diez libros publicados, seis de ellos de género Infantil y Juvenil. Ha obtenido diversos premios y reconocimientos literarios, principalmente en relato y novela. Fue la finalista del Premio Azorín de Novela en 2010; finalista del Premio Volkswagen-Qué Leer en 2011; ganadora del Premio de Novela Corta “Letras Oscuras” en 2011; y ganadora del Premio de Novela Corta “López-Torrijos” en 2012. Con El último truco de magia fue finalista del Premio Edebé de Literatura Juvenil en 2014.

Otros libros de Maribel Romero Soler:

Charli y los cinco peligros; Editorial Edimáter
Charli y el cofre del tesoro; Editorial Edimáter
Perro guardián; Editorial ECU
El mejor amigo del niño; Editorial Edimáter
Más allá de las estrellas;Editorial Edimáter
Versos traviesos; Editorial Libresa ( Ecuador)

LA ESCAPADA

— Un veinte de abril es un día estupendo para fugarse del instituto por primera vez —dijo Nuria a su amigo.
— Claro, o un quince de octubre. Para ti cualquier día sería bueno —contestó el muchacho.
Los dos amigos paseaban por la playa en un espléndido día de primavera bañado de sol. El mar Mediterráneo, como un animal dócil, mostraba con la más absoluta calma la intensidad de su color azul, y se mecía en olas suaves que acariciaban la orilla. Era miércoles y aquel paraje aparecía desierto; la vida se concentraba en la ciudad, en las obligaciones y las prisas. Seguramente tres días más tarde el panorama sería muy diferente. Las playas de Valencia se abarrotaban de gente los fines de semana con la llegada del buen tiempo, y aquellos días de abril estaban resultando ser de lo más agradables.
— ¿Has visto qué playa más tranquila? —preguntó Nuria—. ¡Pero no me mires con esa cara Tristán, que parece que te están matando! ¿Sabes? En vez de Tristán tenías que haberte llamado Tristón.
— Muy graciosa. Pues que sepas que Tristán es nombre de héroe. Fue uno de los caballeros de la Mesa Redonda —aclaró el muchacho.
— ¿La del rey Arturo?
— La misma.
— Pues te podían haber llamado Arturo, que mola más.
Los dos chavales seguían paseando por la playa y hablaban de sus cosas. Nuria trataba de convencer a Tristán de que habían hecho bien fugándose del instituto, puesto que las clases que se iban a perder eran un verdadero aburrimiento: matemáticas y música. «Ya está bien de numeritos —decía la muchacha—, y no me hables de soplar la flauta, que me voy a quedar sin aire en los pulmones», concluyó.
A Tristán, sin embargo, aquella escapada le parecía una auténtica fechoría. No veía justo que su madre lo creyera en clase atendiendo las explicaciones de los profesores cuando en realidad se encontraba muy lejos de las aulas y de sus responsabilidades. Aunque tampoco debía olvidar que había sido decisión suya. Nuria lo había propuesto pero él había aceptado. A sus catorce años, jamás se había fugado de una clase y ya comenzaba a ser considerado el friki del instituto.
Se sentaron en la arena y dejaron las mochilas a sus pies. Sacaron los bocatas y se dispusieron a almorzar acompañados por la brisa marina. En ese momento, y como si hubiese aparecido por arte de magia, una muchacha morena ataviada con extrañas vestimentas caminaba por la orilla del mar. Tristán fue el primero que la vio. Era una chica alta y delgada que vestía un traje blanco largo hasta los pies y portaba en la mano una elegante pamela, muy distinta a esas de colores que suelen usar las chicas para protegerse del sol en un día playero. El vestido que llevaba tampoco era el más adecuado ni para un miércoles ni para un paseo cerca del mar. A veces, una leve ráfaga de viento hacía volar las tiras de gasa que salían de la parte delantera de su traje, y la muchacha parecía una frágil paloma que tuviera dificultades para emprender el vuelo. Llevaba el pelo recogido en un moño algo antiguo y se la veía confusa y desorientada. Tristán se lo comentó a su amiga.
— ¡Jostis! ¡Qué tía más rara! Seguro que es extranjera, me recuerda a los guiris que vienen en verano con sandalias y calcetines de rombos —dijo Nuria.
¿Jostis has dicho? —preguntó Tristán.
— Ah, sí, es mi nuevo taco. Parece que dices algo feo pero en realidad no dices nada. Mis viejos me han advertido que, o modero mi vocabulario, o no hay moto, y ya sabes, chaval, que es el regalo que deseo para mi próximo cumpleaños. A veces hay que hacer sacrificios —matizó Nuria mientras giraba entre sus dedos pulgar e índice la bolita del piercing que lucía sobre la ceja izquierda.
Tristán sonrió.
— ¿No te da la impresión de que esa chica tiene problemas? —inquirió el muchacho.
— Sí, ya lo creo. Salir a la calle en camisón es todo un problema. Quizá se ha fugado de un psiquiátrico. ¿Quieres que nos acerquemos a charlar con ella?
— Prefiero que la observemos un rato.
Los dos amigos acabaron sus bocadillos mientras contemplaban cómo la extraña joven caminaba por la orilla del mar. Iba, volvía, como si buscara a alguien. Se la veía perdida, sin saber hacia dónde dirigirse. Nuria se percató de que llevaba zapatos negros de tacón, en vez de usar sandalias o de ir descalza para caminar por la arena, como hubiese sido lo normal. Parecía que aquella muchacha se hubiera escapado de algún baile de disfraces. Finalmente decidieron acercarse a ella.


Tomado del libro: El último truco de magia
Editorial: Edebé
Colección: Periscopio



ACTIVIDADES:
  1. ¿Por qué le dice Tristán a su amiga que su nombre es nombre de héroe?
  2. ¿Estaba Tristán satisfecho por haberse fugado del instituto?
  3. Escribe un cuento o un poema sobre una muchacha misteriosa que aparece paseando por la playa y envíalo por correo postal, acompañado de un dibujo, con nombre y apellidos, curso, colegio, nº de teléfono y dirección de e-mail a:

Concurso Literario Grupo Leo
Apartado de Correos 3008
(03080 Alicante)

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