miércoles, 9 de marzo de 2016

Los libros del mes de marzo "El niño que llegó con la niebla"


Reseña:

Cediendo a las presiones del médico y de su hermana Elisa, Mirna sale a pasear por la calle después de haber pasado mucho tiempo encerrada en casa. En la niebla se tropieza con un niño flaco, mal vestido y descalzo. A las preguntas de Mirna responde que no tiene nombre ni padres y que vive en cualquier parte. Ella le propone que se quede en su casa; le cuidará hasta que se vaya. A él le parece bien, lo mismo que el nombre que le pone: Tim. Este libro, finalista del premio infantil Leer es vivir de la editorial Everest, divertirá y ayudará al niño y conmoverá al adulto, pues sabe transmitir valores como la generosidad, el valor de los cuentos para crecer y madurar, la confianza en el otro, el esfuerzo y la satisfacción del aprendizaje, además de la superación de los miedos y de la pérdida de un ser querido. Mediante divertidos diálogos, toques fantásticos y exagerados insertados con naturalidad en el argumento, y con un lenguaje sencillo y ágil consigue tratar asuntos trascendentes con aparente ligereza y sin caer en un tono revestido de gravedad.
Edad recomendada: a partir de 8 años.

La autora:

Paloma Sánchez Ibarzábal nació en Madrid. Actualmente se dedica a la literatura infantil y juvenil (LIJ). De niña tuvo la suerte de vivir en una familia a la que le gustaba mucho regalar libros. Y fue por ello que llegaron numerosas historias a sus manos. Al leer, se dio cuenta de que había dos mundos: el mundo real y el mundo de los libros. A este último podía viajar cuando el mundo real se volvía demasiado duro. Era bien fácil: bastaba abrir el libro y deslizarse por sus páginas. Leer despertó su deseo de escribir, de inventar historias donde los mayores perdían y los niños ganaban. Esto ocurrió más o menos a los ocho años, cuando leyó su primera novela. Desde ese momento, cogió la costumbre de andar por las nubes en donde se encuentra con personajes muy variados: brujas, dragones, piratas, niños perdidos en un bosque, ballenas perseguidas, bebes que viajan en una nave espacial, niñas que se imaginan ser un gato, o una semilla que va sin rumbo y se pregunta quién es... Con todos ellos escribe sus historias. Su primer libro publicado fue El brujo del viento, con ilustraciones de Elena Odriozola. Actualmente tiene numerosas obras infantiles publicadas, álbumes ilustrados y una novela juvenil. También realiza talleres de animación a la lectura. Muchos de los libros de Paloma Sánchez Ibarzábal están en el plan lector de importantes editoriales por ser considerados libros con valores interesantes para trabajar en la escuela. Algunos de ellos han sido traducidos al inglés, francés, gallego, italiano, portugués, ruso y coreano.

La Ilustradora:



Anuska Allepuz nació en Madrid en 1979 y estudió Bellas Artes en la Universidad de Salamanca. Su obra fue seleccionada para participar en la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Bolonia en 2009; además, ha participado en diversas exposiciones tanto colectivas como individuales.




Te llamaré Tim

Cuando aquella mañana la señora Mirna salió de casa, el sol la cegó. Llevaba demasiados meses viviendo casi en la penumbra y había llorado tanto que sus ojos estaban empequeñecidos. Ahora cualquier cosa los molestaba. El aire acarició su rostro y su cuerpo se estremeció ligeramente, pues estaba acostumbrada a las habitaciones sin ventilar donde vivía.
La señora Mirna bajó por la acera arrastrando los pies como si fuera a un entierro. Y a cada paso se decía:
-Sólo daré un paso más y me vuelvo a casa.
Había salido a la calle solo porque el médico llevaba meses regañándola. Y la pesada de su hermana Elisa también había insistido demasiado en que debía hacerlo. Pero la verdad es que Mirna no tenía ninguna gana de pasear.
-¡Un paso más y me vuelvo a casa! –se iba repitiendo desde hacía ya al menos ciento quince pasos.
Al fondo de la calle divisó como la niebla llegaba al barrio.
-Tapará este sol tan radiante y vendrá el frío… ¡Y yo me volveré a encerrar en casa! –se dijo Mirna.
El barrio donde vivía Mirna estaba en lo más alto de la ciudad. Ahora la niebla subía por la calle, avanzando lentamente. Pronto, si seguía caminando en esa dirección, se encontraría envuelta en medio de esa nube blanca. Y… así fue.
Entró en la nube sin que le importara demasiado no ver nada.
-Total, para lo que hay que ver… -se dijo.
Pero al cabo de unos diez pasos chocó con algo.
-¡Huy! –exclamó, y levantó los ojos más allá de sus zapatos.
-¡Huy! –repitió alguien frente a ella.
La señora Mirna miró a través de la niebla. Y sus ojos distraídos se toparon con aquellos dos ojos negros, grandes y brillantes que parecían dos estrellas. Era un niño de unos… seis años más o menos. Quizá siete… ¡u ocho!, pensó Mirna. Todo podía ser… porque parecía menudo. Era flacucho, estaba sucio, los brazos largos y huesudos. Pero lo que peor le pareció fue que… ¡iba completamente descalzo! Y con ropa tan ligera para el frío que hizo que a Mirna le provocara un escalofrío solo con verlo.
-¡Esto no puede ser!- dijo Mirna.
-¡Esto no puede ser! –repitió él.
-¿Cómo te llamas?- preguntó Mirna.
-¿Cómo te llamas? –repitió él.
-Yo me llamo Mirna. ¿Y tú?
El niño la miró con sus dos ojos negros y brillantes como estrellas.
-Yo…pues… ¡yo no sé!
-¡Eso no puede ser! – dijo Mirna extrañada.
-¡Eso no puede ser! –repitió el niño.
-¿Dónde está tu mamá?
-No tengo mamá –respondió él.
-¿Y tu papá?
-No tengo papá.
-¿Quién se encarga de cuidarte entonces?
-Nadie y… ¡cualquiera!
-¡Eso no puede ser!
-¡Claro que puede ser! –replicó él.
-¿Dónde vives?
-En cualquier parte.
-Un niño como tú no puede andar solo por el mundo.
-¡Sí que puede!
El viento sopló alrededor y ambos temblaron.
-Brrrr… ¡vaya frío repentino! –se quejó Mirna.
Y con el frío repentino le llegó una idea repentina.
-Estás flacucho y además, medio desnudo. ¿Quieres venir conmigo? Cuidaré de ti hasta que… hasta que…
-¿Hasta que me vaya? –terminó la frase el niño.
-Pues eso… cuidaré de ti hasta que te vayas.
El niño sonrió y asintió.
-Ummm… He de llamarte de alguna manera si no tienes nombre –dijo Mirna pensativa-. ¡Ya sé! De momento te llamaré Gus. ¿Te parece bien?
-¿Gus… de gusano? –se extrañó el niño.
-¡No…! ¡Gus de Gustavo! –aclaró Mirna.
El niño lo pensó.
-Gus, Gus,Gus…¡No me Gus ta!
Mirna se sintió contrariada y buscó otro nombre rápidamente.
-Entonces… ¡entonces te llamaré Tim!
-Tim, Tim, Tim…¡Tim de timonel…! ¡Ese sí me gusta!
En realidad, era Tim de Timoteo, pero Mirna decidió no aclarar nada.
Y cogió de la mano al niño de los ojos negros y brillantes como estrellas, dio media vuelta y lo llevó con ella.
Así fue como Tim, el niño que salió de la niebla, llegó a la vida de Mirna.

Ilustradora: Anuska Allepuz
Finalista infantil Premio Leer es Vivir 2013
Editorial: Everest
 

ACTIVIDADES:

1.- ¿Por qué estaría Mirna tan triste? Pensad cuáles podrían ser las causas de su tristeza y exponerlas en clase.
2.- No es normal que un niño ande solo por el mundo ¿De dónde vendría Tim? ¿Por qué no tendría padres?
3.- ¿Crees que la llegada de Tim cambió la vida de Mirna? ¿De qué manera?
4.- Escribe un cuento en el que sea un niño el que encuentra a Tim y envíalo, acompañado de un bonito dibujo y tus datos personales (nombre, apellidos, colegio, teléfono y una dirección de correo electrónico) a:

Concurso literario Grupo Leo
Apartado de correos 3008
03080 ALICANTE

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