miércoles, 21 de octubre de 2026

Cuentos del alumnado del C. Nazaret de Alicante

El alumnado de Educación Primaria del Colegio Nazaret de Alicante nos envía tres cuentos que os robarán el corazón. ¡No os los perdáis!

 EL JARDÍN DE MI PERRO


El vecino de Lucas siempre hacía ruido de noche maltratando a su perro. Un día Lucas se hartó de escuchar el ruido que hacía el pobre perro, fue a casa de su vecino y le tocó la puerta. Toc, toc.

- ¡Madre mía vecino!, ¿qué haces aquí?-, le preguntó Josué el vecino.

- Haces mucho ruido de noche, ¿qué está pasando?-, le preguntó Lucas.

- Nada, nada ¡no está pasando nada!

- ¡Si parece que estás con una motosierra!

- No, no- risa nerviosa.

- No creas que voy a caer en tu truco, sé que tienes un perro.

- Co co ¿cómo lo sabes?

- Está detrás tuya ladrándome.

- ¡Eso no es tu problema!

- ¡Sí que lo es!- le dijo Lucas enojado.

Empezaron a pelearse, mientras tanto el perro aprovechó para salir de la casa sin que se diera cuenta Josué. Después de pelear, Lucas se dio cuenta de que el perro se había salido.

- Bueno, me voy que no quiero discutir-, dijo Lucas.

El perro se fue a la carretera, Lucas intentó cogerlo, pero lo atropellaron. Lo llevaron al veterinario y su mamá se encargó de cuidarlo, se lo llevaron a casa y fueron felices jugando los dos juntos.

Marwa El Ouardi, 4º EP

 

LA CASA EMBRUJADA

Hubo un tiempo que pasaban cosas misteriosas en la casa de mi tía, nadie sabia qué pasaba en la casa.

Un día, vino una niña que se llamaba Yasmina y mi tía la invitó a su casa a pasar unos días junto a nosotras. Todo fue fenomenal hasta que llegó la noche que empezaron a escucharse unos fuertes ruidos en el techo. Yasmina y yo nos levantamos de un salto y nos quedamos las dos despiertas en la cama. Al poco tiempo nos entraron ganas de ir al baño. pero teníamos mucho miedo, aun así no aguantábamos más, nos armamos de valor y fuimos juntas al aseo sin parar de mirar a nuestro alrededor; cuando estábamos a punto de entrar vimos una persona con una túnica con capucha negra.

Mi amiga y yo empezamos a gritar, volvimos a la cama y nos tapamos con la manta. Mi madre vino a nuestro cuarto rápidamente y le contamos todo, ella se rio de nosotras y se ofreció a acompañarnos al baño; le dijimos que no pero insistió y tuvimos que ir. Ella se hacía la valiente y nos iba hablando con chulería diciéndonos que no había nadie, justo al volver la mirada hacia la puerta del aseo, vio a la persona de negro y pegó un grito que la escucharon en todo el vecindario.

Después de eso, todas se escondieron en la habitación, apagaron la luz y cerraron la puerta, se metieron las tres debajo de la cama y permanecieron en silencio un buen rato hasta que golpearon la puerta. Las tres se pusieron a temblar y más aún cuando vieron que la puerta comenzaba a abrirse. De repente, escucharon una voz temblorosa y se asustaron mucho más. Cuando encendió la luz casi se desmayan, pero respiraron tranquilas al ver que era su abuelo que era sonámbulo. Tras esto, todas respiraron tranquilas y se rieron muchísimo.

Al día siguiente se fueron a visitar la ciudad y se lo pasaron genial, Yasmina se llevó un gran recuerdo de ese viaje y una gran amistad.

Lamis, 6º EP

 

EL PÁJARO DE LA CABAÑA.

Érase una vez unos niños llamados Mateo y Cristian que vivían cerca de un bosque.

Todas las tardes quedaban para ir al bosque a cuidar a un pájaro blanco y negro que se había roto un ala. Ellos cogían de sus casas vendas, esparadrapo, agua, comida… y se iba a su cabaña secreta que tenían en un árbol, allí siempre estaba Carpin, que era una urraca, esperándolos con mucha hambre.

Cuando llegaban, le daban de comer, le curaban el ala y jugaban con él, así pasaban día tras día durante algunas semanas.

Una de las tardes que fueron a su cabaña, Carpin no estaba y los niños se pusieron muy tristes, empezaron a buscar por todo el bosque y cuando estaban a punto de irse apareció volando su pequeño amigo. Se pusieron contentísimos y el pájaro los guio hacia la cabaña demostrando que ya se había recuperado completamente.

Cuando llegaron, Carpin tocaba con su pico algo brillante y se lo acercaba hacia los niños. Ellos se acercaron y se sorprendieron al ver que les había dejado un bonito diamante en agradecimiento a sus curas durante tanto tiempo.

Mateo y Cristian se pusieron contentísimos y se fueron a sus casas para contarle la increíble historia a sus padres. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

Juan José Moreno y Tamara González, 5º EP

 

ACTIVIDAD

Escribe un cuento o poema con dibujo y envíalo por email a:

grupoleoalicante@gmail.com

No olvides poner tu nombre y apellidos, curso y colegio. Será publicado en nuestro BLOG y en el suplemento La Tiza del Periódico Información.

 

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