viernes, 27 de febrero de 2015

Los libros del mes de febrero "El bazar de los sueños"




Doce son las historias que se recopilan bajo este título, bailando alegremente entre cuentos sobre estanques que conceden deseos, bazares de duendes que hacen realidad muchos sueños infantiles, bosques llenos de ciervos encantados, cisnes que desvelan secretos de auroras boreales, maldiciones sobre sirenas y enamorados, príncipes injustos y olvidados por la humanidad ... En tan sólo 126 páginas hay tanto que leer, tanto que descubrir; un estanque mágico en la encrucijada de todos los caminos que cumple cualquier deseo; un misterioso cofre que encierra un gran peligro; un fantástico viaje que comienza a raíz de un sueño y un amor imposible... y muchos más cuentos en los que dragones, gigantes, sirenas, brujas y seres maravillosos protagonizan unas tan bellas como fascinantes historias.

Edad recomendada: +12 años

El autor:

Miguel Ángel Villar Pinto.Nacido en la ciudad de A Coruña el 29 de diciembre de 1977, Miguel Ángel Villar Pinto es autor de más de una decena de libros de literatura infantil y juvenil y narrativa.
Inició su carrera literaria en 2005, mientras cursaba la licenciatura de Historia, y desde entonces ha publicado ininterrumpidamente cada año nuevos títulos, siendo el más reciente (2011) La maldición del castillo desencantado.
Entre sus obras anteriores se encuentran los libros infantiles Este circo es un desastre, Las preguntas de Nair y Narsú y el collar mágico; las colecciones de cuentos ilustrados El bazar de los sueños, Los bosques perdidos y Leyendas de Arabia; y la novela El camino del guerrero.


La ilustradora:

Mar del Valle (Madrid, 1986). Mar siente auténtica fascinación por cualquier tipo de arte desde pequeña, especialmente por el dibujo, la música y la palabra. Adora ilustrar libros e historias extrañas, y perderse en sus páginas al igual que se pierde en los colores, sin remedio. Paralelamente, compone canciones intimistas, susurrantes y algo terribles.

A muy temprana edad colaboró con Marina Seoane en el libro ¿Dónde están mis dibujos?, de la Editorial Bruño (Lista de Honor Premio CCEI de Ilustración 1998). Posteriormente, mientras estudiaba bachillerato artístico, diseñó diversos figurines, programas y escenografías para montajes de teatro realizados por el actor y director Juan Carlos González (La Noche de Sabrina, Paso a Paso, Don Juan Te Odio; Héroes, brujas y Espadachines; El Cepillo de Dientes). Ha participado en varias exposiciones colectivas, siendo las más recientes la exposición en el III Espacio para Artistas Noveles de la Casa de la Cultura de Navacerrada y la exposición colectiva en el XXXIII Salón del Libro Infantil y Juvenil. De julio a septiembre, expone una muestra individual en Rara Avis Store.

Libros de Mar del Valle en Edimater:
El Legado del Hechicero
La Casa del Tejo
La cueva de las profecías
El Club de las Palabras Prohibidas
Rumbo a Thuban

EL BOSQUE DE LOS CIERVOS BLANCOS

 En lo más profundo de un bosque antiguo, vivía una familia de un matrimonio y tres hijos. El padre descendía de una larga estirpe de cazadores y, como buen padre se había preocupado de enseñar el oficio a sus hijos. Sin embargo, al más pequeño, Ridalín, amaba tanto a los animales que le resultaba imposible aprender. Se negaba a hacerlo y era mal visto por sus parientes.

— ¿De qué vas a vivir entonces, Ridalín?- le preguntaban éstos.
Él se encogía de hombros. Ciertamente estaba preocupado pues ¿qué otra opción tenía el hijo de un cazador sino seguir los pasos de su padre?
¿Quién le iba a enseñar otro oficio en aquel bosque deshabitado? Y sino aprendía nada, ¿cómo iba a sobrevivir al faltar sus padres?
Ridalín quiso obligarse, pero nada podía hacer frente a su naturaleza. Cuanto más lo intentaba, mayor esfuerzo le exigía. Así que un día desistió y, armado de valor, decidió abandonar su hogar, cuando todos los demás dormían.
Pasó toda la noche y parte de la mañana siguiente andando sin descanso para que les fuera imposible encontrarlo. No quería regresar, pues estaba convencido de que no volvería a repetir lo realizado el día anterior. Lo más difícil para él había sido asumir que iba a dejar a sus seres queridos.
Había borrado todo rastro que hubiera podido dejar hasta encontrase tan lejos. El sol presidía el cielo. Se tumbó a la sombra, agotado, y se quedó dormido.
Sin embargo, un ruido interrumpió sus sueños. Abrió sus ojos y frente a él vio una cierva blanca atada a un árbol. Junto a ella estaba una anciana vestida de oscuro que al ver despertar a Ridalín, dijo:
— ¿Cómo estás tan solo, pequeño? ¿Te has perdido?
Él no contestó inmediatamente. Había algo en aquella mujer que no le gustaba, respondió con sólo una parte de la verdad.
— Sí, aunque mi padre y hermanos me encontrarán. Son cazadores.
La anciana pareció alegrarse y dijo:
— Llevo varios días sin comer y tengo mucha hambre. Mis manos están torpes, me tiemblan y no quiero ver sufrir a la cierva. Si me ayudas a matarla, diremos a tu familia que fuiste tú quien la cazó. Se sentirán orgullosos.

Ridalín miró con desconfianza a la mujer y luego a la cierva, que ahora se encontraba nerviosa como si hubiera entendido el lenguaje humano.
— ¿Me ayudarás?, preguntó la anciana.
Radalín se negó varias veces. La anciana se enfureció de tal forma que comenzó a sentir miedo de ella. No era lo que aparentaba. Y gritó:
— ¡Niño estúpido! ¡También te convertirás en un ciervo blanco!- y al instante sus palabras se hicieron realidad-. Ahora ambos seréis presa de los cazadores, ¡y a manos de ellos pereceréis!
Tras decir esto desapareció. La anciana desconocía que el niño le había engañado. Nadie le encontraría, y como conocía las artimañas de los cazadores sabría evitar el peligro. Se adentró en lo más profundo del bosque después de liberar a la cierva, y enseñó a ésta y a los hijos que tuvieron a burlar a los cazadores.
Pasaron varias generaciones hasta que un día, por descuido un cazador se encontró con un ciervo blanco.
— ¡Qué suerte he tenido al encontrarme con un ciervo blanco!
Ya estaba tensando su arco cuando un búho muy viejo, posado en la rama de un árbol, le dijo:
— No lo hagas. Estarías matando a uno de tus parientes.
— ¿Qué ardid tramas, búho? Soy un cazador......
— Lo sé, por eso te hago esta advertencia. Hace muchos años desapareció en el bosque un niño llamado Ridalín ¿Conoces ese nombre?
— Sí lo conozco. Yo llevo ese nombre en recuerdo de un hermano de mi abuelo por el que tanto sufrió la familia. Jamás conseguimos encontrarle... ¿Qué sabes, búho?
— Sé que hace muchos años un rey castigó a una bruja por sus maldades. Está le rapto a su hija Diralia para matarla, pero no podía hacerlo porque estaba protegida por la magia de un hada que la transformó en cierva y penetró en este bosque. Se topó con Ridalín y pensando que era un cazador le pidió que la matara, pero él se negó. Y unió su destino al de la princesa. Todos los ciervos blancos son sus descendientes.
— Extraña historia es la que me cuentas, dijo el cazador.
— Y no por ello menos cierta, repuso el búho. Muchos hijos tuvieron Ridalín y Diralia antes de fallecer, ninguno de vosotros los había visto hasta ahora. ¿No te parece extraño?
— Si es verdad lo que dices, enséñame donde se encuentran, dijo el cazador.
— Te diré dónde habita la bruja, y allí irás acompañado por tus familiares, es muy poderosa y no conviene que vayas solo. En la gruta del Monte Oscuro obtendréis respuesta.
El búho levantaba el vuelo, cuando el cazador intrigado le preguntó:
— ¿Por qué haces esto, búho?
— Porque un día Ridalín se negó a matarme, le contestó mientras se alejaba.
El cazador regresó a su hogar y contó lo que le había dicho el búho. Todos cogieron sus armas y se dirigieron hacia Monte Oscuro. Allí se libró una batalla. Una flecha atravesó el corazón de la bruja que se convirtió en cenizas al tiempo que en otro punto lejano del bosque, junto a un gran lago, los ciervos blancos recuperaban su verdadera esencia.
  
Tomado del libro: El bazar de los sueños
Ilustradora: Mar del Valle
Editorial: Edimater



ACTIVIDADES:

1-    ¿Crees que hizo bien Ridalín marchándose de casa? ¿Por qué?

2- ¿Qué te enseña este cuento? ¿Qué hubieras hecho tú ante la bruja?

3- Escribe un cuento de cómo volvió el cazador al pueblo, fueron a buscar a la bruja y cómo se organizaron para proteger los bosques. Envía por correo postal con un dibujo y acompañado de tus datos personales (Nombre, Apellidos, Colegio, Curso, teléfono y una dirección de correo electrónico a:

Concurso literario Grupo Leo
Apartado de correos 3008
(03080 ALICANTE)

2 comentarios:

Grupo Leo dijo...

Las ilustraciones no se corresponden con el texto, pero las he querido incluir para dar una muestra de la calidad que podemos encontrar en el libro.
El coordinador.
Paco Jiménez

DIEGO dijo...

ME PARECE MUY BIEN, QUEDA MUY COMPLETO.APLAUSO.