miércoles, 11 de diciembre de 2019

Los libros del mes de diciembre: "El lenguaje secreto de la naturaleza"

Reseña:
Después de leer este libro tu visión de los animales y las plantas cambiará para siempre.
Todos nos hemos admirado alguna vez ante la grandiosidad y la belleza de la naturaleza. Este libro es un viaje que nos llevará por maravillosos parajes alrededor del mundo para conocer de cerca a seres que, al igual que nosotros, tienen familia, emociones, enfrentan desafíos, toman decisiones y crean alianzas.
He dedicado mi vida y mi carrera de biólogo al estudio y a la protección de los animales. Acompáñame y descubre mi forma de ver el mundo, un lugar donde, sin importar que tengamos el aspecto de un helecho, el carácter de una mosca, la valentía de una hormiga o el corazón de una gaviota, todos somos iguales.

El autor:
Óscar. S. Aranda, biólogo de profesión, naturalista por convicción, nació un 6 de junio de 1974 en la ciudad de León, Guanajuato, México, y desde sus primeros pasos, le encantaban los animales y la vida al aire libre.
Desde muy pequeño se mostró muy interesado por la naturaleza en general. Fue así como comenzó a rescatar cuanto animal encontraba, sin negar de igual forma que algunos de ellos no fueron tan afortunados de toparse con él, aunque ahora reconoce que fueron experiencias de gran trascendencia para su futura profesión…
Con una vida muy alegre, aunque un tanto solitaria, Oscar encontró en la naturaleza un vínculo profundo para jugar, realizar sus sueños y vivir fascinantes aventuras. Así pasó toda su juventud, rescatando y salvando todo tipo de animales silvestres.
En 1995 decidió dedicar su vida al cuidado y conocimiento de la naturaleza, mudándose a la ciudad de Guadalajara, donde cursó la Licenciatura en Biología de la Universidad de Guadalajara, para luego trasladarse a la ciudad de Puerto Vallarta y realizar una especialización en Biología Marina, además de dos diplomados posteriores.
A través de su Tesis de Licenciatura, realizó con un amplio estudio sobre los peces de arrecife de la Bahía de Banderas (en las costas mexicanas del Océano Pacífico), buceando durante un año en variados sitios de la Bahía. Descubrió una sorprendente variedad de especies, algunas nunca antes reportadas para la región, y se dio cuenta de lo compleja que es la relación existente entre todos los organismos que viven y visitan los arrecifes.
En el año 2000, comenzó a trabajar en la protección de las tortugas marinas, a través de un proyecto generado por una importante organización no gubernamental, donde pronto descubrió una profunda pasión y entrega por la vida “no tan secreta” de éstos poco comprendidos reptiles. A partir de entonces, y tras presenciar el sacrificio de una tortuga marina, descubre la penosa situación a la que las tortugas marinas se enfrentan cada día en México y el mundo, por lo que decidió comprometerse en el cuidado y protección de estas especies. Poco a poco fue buscando la forma de ampliar y mejorar los esfuerzos que hasta entonces se realizaban en la región, logrando fundar en 2004 la Sociedad Ecológica de Occidente, como una respuesta a las necesidades ambientales de la Bahía de Banderas.
Hasta el año 2012, su Programa de Protección, Conservación, Investigación y Manejo de Tortugas Marinas se consolidó como el proyecto de conservación más importante y exitoso de la ciudad turística de Puerto Vallarta, con magníficos resultados.
En 2010, Oscar fue honrado al ser nominado por la prestigiosa cadena CNN, como “Defensor del Planeta”, a través de su reconocido programa CNNHeroes, permitiendo así que la situación que viven las tortugas marinas, y los esfuerzos de conservación que se realizan por protegerlas en la región, dieran la vuelta al mundo.
A finales del año 2011 Oscar descubrió una compleja red de tráfico ilegal de huevos de tortuga en la que participaba la policía, y tras denunciarlo recibió amenazas de muerte, por lo que decidió mudarse a España, donde continuó realizando actividades de divulgación y concienciación ambiental, tanto en México como en España. Tuvo la oportunidad de colaborar con una importante organización holandesa de rescate de primates y grandes felinos, donde aprendió lo profunda y compleja que es la inteligencia y la personalidad de los primates.
En 2014, esperando que la situación se hubiera estabilizado, regresó nuevamente a México con su esposa Mar Zuloaga, una incansable luchadora por la justicia y el respeto a los animales. Juntos emprendieron dos emocionantes proyectos; una Clínica Veterinaria y Hotel Canino “MexiCan” y un proyecto de turismo de naturaleza ambientalmente amigable para conocer las maravillas naturales de Bahía de Banderas y sus secretos, siempre bajo un concepto de profundo respeto y admiración por la naturaleza.
Dos años después, tras nuevas amenazas decidieron volver a España, donde viven permanentemente y continúan realizando labores de concienciación y cuidado de la naturaleza. Oscar se mantiene ocupado como escritor para varias revistas y medios de divulgación en tanto en México como España, y trabaja en nuevos proyectos editoriales

La ilustradora:
Sonia Pulido. Licenciada en Bellas Artes en la especialidad de grabado y estampación, obtuvo en 1996 el primer premio en un concurso de ilustración organizado por su Universidad.
Inició su carrera realizando ilustraciones para El País Semanal, Mujer 21, Rockdelux, Stripburger o Tretzevents e historietas breves, con su propio guion, para Dos veces breve, NSLM o Tos.
En 2002 obtuvo el Certamen de Ilustración del Injuve.
Su primera historieta larga fue Puede que esta vez (Sinsentido), donde plasmó un guion de Xavi Doménech inspirado en la canción Maybe this time de Cabaret.
En julio de 2006 inauguró su propio blog con el título de El diario visual de Sonia Pulido.
En 2008 pidió a su admirado Pere Joan un guion que pudiera realizar, dando como resultado Duelo de caracoles, publicado dos años después por Editorial Sinsentido.
Entretanto, participó en exposiciones, como la colectiva Sin nosotras en el Espacio Sins Entido, junto a Rachel Deville, Lola Lorente y Catel Muller, a principios de 2008, y en la individual Sonia Pulido. Separar por colores en el marco del Encuentro del Cómic y la Ilustración de Sevilla de 2009.


EL PULPO QUE CAMBIÓ MI VIDA

Y ahí estaba un joven pulpo (Octopus hubbsorum), escondido tímidamente en una cavidad, asomando un poco sus hermosos ojos con pupilas rectangulares, uno de sus brazos, en el que sostenía con firmeza mi lápiz. A pesar de las persistentes corrientes, pude arreglármelas para sujetarme con una mano y jugar con él con la otra. Era tal su curiosidad que decidió abandonar su guarida casi por completo y salir a examinar mi lápiz, luego la pizarra y, por último, mi mano desnuda. Recorrió cada centímetro de mi mano mientras la iba “palpando” suavemente con sus ventosas, que en realidad para ellos son el equivalente a nuestra lengua humana. Sí, son pulpos que tienen 1699 lenguas ¡y ésta acaba de chupetearme la mano entera!
Quedé sorprendido de su capacidad para manipular el lápiz, y de la fuerza con la que tiraba de él, intentando separarlo del cordón al que estaba atado. No hacía falta que dejara de mirarme para concentrarse en robarme el lápiz, lo que me llamó la atención. Luego supe que, en la base de cada uno de sus brazos, a los que erróneamente llamamos tentáculos, tienen un cerebro, además del principal que tienen en su cabeza. Pude entender entonces por qué son tan listos, pues cada brazo puede realizar acciones independientes y tomar decisiones propias sin tener que molestar a su gran cerebro, dedicado a pensar, probablemente, en por qué no somos capaces de entenderlos.

Pasaron varios minutos que dediqué, segundo a segundo, a disfrutar y a jugar con él. Fue muy divertido, aunque debo reconocer que conforme pasaba el tiempo ganaba más confianza en sí mismo, y por supuesto en mí, ese misterioso visitante enmascarado que llevaba un lápiz molón. Debía continuar mi trabajo, así que, con gran pesar y un inmenso sentido del deber, intenté volver a mi censo de peces, suspendido temporalmente por un cefalópodo curioso. Me costó recuperar mi lápiz, pero más la concentración, ya que no podía olvidar su mirada inquisitiva, como de un ser consciente de sí mismo y de su entorno.
Desde entonces me quedó muy claro que los pulpos son más inteligentes de lo que creemos, y me entregué a la tarea de investigar más sobres ellos. Descubrí que, además de sus nueve cerebros, disponen de tres corazones, y que en algunos tienen sangre azul. Cuanto más leía, más descubría que, así como me ocurrió a mí, había muchas personas más que quedaban cautivadas e igualmente intrigadas por cómo un molusco podría ser capaz de tomar decisiones y realizar acciones sumamente complejas, tan complejas que eclipsaban las famosas habilidades de un chimpancé o un delfín.
Se dice por ahí que son seres de otro mundo. ¿Cómo puede ser que un animal invertebrado, pariente de caracoles y almejas, tenga tal inteligencia? Encontrar la respuesta no ha sido nada sencillo, los científicos se han topado con un animal obstinado al que no le gusta cooperar para desvelar sus secretos, que sabotea pruebas y experimentos, escapando de sus confinamientos sin que nadie lo vea, y lleva al límite la paciencia que quienes intentan estudiarlo.
Al parecer, el problema radica en que no es un animal cualquiera, por ello no puede ser estudiado a través de métodos convencionales, ni tampoco puede ser interpretado mediante los mismos fundamentos que se utilizan para estudiar otros animales, ya que su inteligencia, o el procesamiento de sus pensamientos, se lleva a acabo de una forma totalmente diferente a la nuestra. Ese procesamiento es tan sorprendente y distinto, que a los pulpos también se los denomina animales alienígenas, o animales de otro mundo, más allá de que su apariencia haya inspirado a los creadores de algunos de los monstruos más famosos de Hollywood.
(…)
Lo único que sabemos a ciencia cierta es su historia evolutiva de más de 500 millones de años, que poseen el cerebro más grande de todos los invertebrados (y de algunos peces y anfibios) y que dos terceras partes de su sistema nervioso se encuentran situadas en sus brazos.
Actualmente se ha concluido que los pulpos pueden ser zurdos o diestros y que prefieren utilizar alguno de sus dos ojos para centrar su atención en algo. Sabemos que son capaces de utilizar herramientas, tal como lo hace un reducido número de vertebrados, y también sabemos que, lo mismo que nosotros, tienen la asombrosa capacidad de recordar y aprender, aplicando sus experiencias anteriores para resolver nuevos retos.
¿Era acaso, ese pulpo que conocí, capaz de reconocerme?

Ilustraciones: Sonia Pulido
Editado por: Plaza & Janés

ACTIVIDADES
1.- En el extracto del capítulo trascrito arriba, finaliza realizando una pregunta que sí responde el autor en el libro, ¿te imaginas su respuesta?, ¿cómo reaccionaría el pulpo al reencontrarse con Óscar?
2.- Es cierto que los pulpos han sido inspiración de algunos monstruos y películas de Hollywood. Investiga un poco en Google y queda con tus compañeros para ver las películas juntas.
3.- Escribe un cuento o poema referido a esta u otra temática y envíalo por correo postal acompañado de un dibujo con vuestro nombre, apellidos, curso, colegio y nº de teléfono a:
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miércoles, 4 de diciembre de 2019

Los libros del mes de diciembre: "La selva prohibida"


Reseña:
La Selva prohibida nos narra las vivencias y aventuras de Kabindji, un extranjero en su tribu y como ésto lo ha llevado a la marginación y el desespero de quien cree ser y no es.
En un poblado de guerreros bowassi situado en plena selva africana, el joven Kabindji vive despreciado por todos. Cierto día, al morir su madre, descubre que su pasado oculta un terrible secreto, que pertenece a un pueblo pigmeo.
En su deseo por desvelar ese enigma, se adentra en compañía de una muchacha en un poblado perdido del que se cuentan espeluznantes historias. No tardará en verse enfrentado a misteriosas fuerzas mágicas tras las que laten el odio racial y la ambición de poderosos personajes.
Edad recomendada: 10-12 años
El autor:
Heinz Delam, de origen hispanoalemán, nació en Burdeos (Francia) de madre española y padre alemán. Repartió su infancia entre varios países: Francia, Alemania y España, los cuales vivió hasta los siete años en Francia y luego en 1957 vivió en España desde el 1957 hasta el 1962. A los doce años dio el salto definitivo que lo convertiría en nómada, cuando se trasladó junto a su familia al recién independizado Congo Belga (luego llamado Zaire y en la actualidad República Democrática del Congo). Allí permaneció durante diez largos años que cambiarían su visión del mundo y hasta su manera de enfocar la vida; se contagió de los misterios y maravillas de la propia naturaleza y de las historias narradas por los ancianos, casi siempre de noche y alrededor de la hoguera, en alguna aldea remota y sin nombre.
Ha escrito una trilogía de historias africanas, cuyos títulos («Linkundú», «La maldición del brujo-leopardo» y «La selva prohibida») han sido publicados en la colección «PARALELO CERO».

LA SELVA PROHIBIDA

Sentados sobre el tronco de un viejo árbol caído, un reducido grupo de hombres conversaba en voz baja en medio de la oscuridad. No portaban antorchas ni habían encendido fuego alguno, por lo que el pigmento oscuro de sus pieles se fundía con las sombras que poblaban el apartado rincón de la espesura que habían escogido para reunirse. Hablaban en voz baja, casi susurrándose las palabras al oído.
–En el fondo el chico pigmeo me produce lástima –dijo uno de ellos-. Creo que lo va a pasar muy mal ahora que su madre adoptiva ha muerto. Quizá hubiera sido mejor para él haber muerto con el resto de su tribu.
–Me temo que poco podemos hacer por él –respondió otro-. Tenemos asuntos más importantes que resolver. ¿Has visto de qué manera más insidiosa están preparando al sucesor?
–Sí, pero eso da igual. Al fin y al cabo, los que mueven los hilos siguen siendo los mismos. Su poder crece y se vuelven más osados…
–Como entonces. Tú deberías saberlo. Por algo estás en el consejo de ancianos.
–Estar en el consejo no me sirve de mucho. No puedo enfrentarme a ellos yo solo. Afortunadamente, creo que aún falta mucho para llegar a lo de entonces.
–Yo no estaría tan seguro. Veo cada vez más síntomas de una vuelta a la situación que nos llevó al desastre. La maldad de Nzeneneké no ha desaparecido de nuestra comarca: sigue aquí. Puedo sentirla.
–Todos podemos sentirla.
Bwanya y Kabindji se adentraron en la selva con gran sigilo, pues aún podían ser descubiertos por algún trasnochador de oído fino. Al dar los primeros pasos Kabindji había sentido con gran preocupación un leve dolor en el muslo, recuerdo de su encuentro con el leopardo. Sin embargo, descubrió aliviado que con la ayuda de su bastón podía mantener sin dificultad el paso ligero de su compañera. La semioscuridad no suponía inconveniente alguno para los dos jóvenes, que conocían los aledaños del poblado como la palma de su mano y habrían podido moverse con facilidad incluso sin la ayuda del suave resplandor de la luna.
A medida que aumentaba la distancia que les separaba de la aldea, los latidos de sus corazones comenzaron a apaciguarse y su respiración se hizo más pausada. Caminaban cada vez menos preocupados por no hacer ruido. Sabían que ya nadie les oiría. Su única inquietud consistía en dejar tras ellos el menor rastro posible, y siempre que podían abandonaban el sendero a fin de evitar dejar huellas en el barro. Kabindji decidió que había llegado el momento de desembarazarse de los enseres de su madre, una carga pesada y molesta que entorpecía su avance. Aprovechando una cavidad natural que había bajo un grueso tronco, introdujo allí el fardo y con la ayuda de Bwanya, lo recubrió con tierra y ramas hasta dejarlo perfectamente disimulado. Satisfechos con el resultado de su trabajo, reemprendieron la marcha con paso mucho más ligero. Apenas habían recorrido unos cientos de metros cuando el oído de Kabindji captó algo que le hizo detenerse en seco. Bwanya, que caminaba justo detrás, tropezó con él.
–¿Qué ocurre? -bisbiseó inquieta.
Hay alguien ahí delante –respondió el muchacho con un hilo de voz.
Ambos permanecieron inmóviles mientras la vegetación se apartaba para dejar paso a una silueta enorme.
–¡Mutembo! -exclamaron los jóvenes al unísono.
Vaya, vaya…-murmuró el guerrero sacudiendo la cabeza-. Parece que habéis decidido marcharos del poblado.

…..

A los cinco días de haber abandonado el poblado de los bowassi, la joven pareja llegó por fin a la extensa llanura en cuyo centro se alzaba el descomunal peñasco de limonita. Al verlo, se detuvieron indecisos. Sabían que se trataba del Libanga, la gran roca roja que señalaba el fin del territorio bowassi. A lo lejos se divisaba una hilera de estacas con cabezas humanas ensartadas en sus extremos: macabras señales de aviso para cualquier incauto que intentara adentrarse en el zamba ya ebembe, el bosque del muerto.
La selva maldita.
La región que nadie en su sano juicio se atrevería a profanar.

…..

–Estoy convencido de que ese poblado en ruinas del que nos habló Mutembo existe. Esa aldea fantasma situada en la zona prohibida tiene que ser por fuerza lo que queda de mi antiguo hogar. Si mis antepasados vivían allí, no debería ser un lugar tan malo…
–Tus antepasados murieron -le recordó Bwanya.
Porque los bowassi los asesinaron. Y para llevar a cabo la matanza invadieron la selva maldita. ¿Por qué se atrevieron entonces a cruzar esa frontera?
–Quizá eran tan numerosos que se envalentonaron.
Todo eso parece demasiado misterioso, y es muy probable que las respuestas sigan allí, en el lugar donde ocurrió todo. ¿No sientes curiosidad?
Creo que tienes razón -concedió Bwanya-. Es interesante. Y por muchos horrores que nos aguarden a partir de ahora, siempre serán preferibles a caer en manos de Likongá.
A pesar del tiempo transcurrido, aún se adivinaban los restos de la terrible matanza. Descompuestos por el calor a devorados por las alimañas, los cuerpos de los asesinados habían desaparecido, pero quedaban indicios visibles del horror: siniestras manchas de color pardo sobre esteras y otros objetos, profundos cortes de machete en la madrea de las chozas y cuencos y vasijas de arcilla rotos y pisoteados. Sin embargo, no se veía ni rastro de huesos o esqueletos y eso preocupaba a Kabindji. Las alimañas siempre dejan huesos y restos.

…..

La claridad duró apenas un instante, más Kabindji tuvo tiempo para distinguir el aspecto real de su presunto enemigo: un anciano enjuto y encorvado. Cuando la oscuridad se hizo de nuevo, el joven escuchó una voz cascada que susurraba:
–¿Eres tú el elegido?
  
Extracto de: La selva prohibida
Editorial: Bruño


ACTIVIDADES
1.- ¿Qué grupos humanos de África conoces?
2.- ¿Puedes investigar sobre alguno de sus conflictos?
3.- Imagina que te adentras en un lugar prohibido… Escribe un cuento o poema y envíalo por correo postal acompañado de un dibujo con vuestro nombre, apellidos, curso, colegio y número de teléfono a:
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domingo, 1 de diciembre de 2019

Correcciones sobre el XXIV Concurso Grupo Leo

En la quinta categoría del pasado XXIV Concurso del Grupo se nos "coló" un trabajo premiado que no era original de la autora, concretamente el de Sol Buitrago Miller de 2º de ESO C del Colegio Fomento Altozano de Alicante. Lo sentimos, sobre todo, por el niño o niña que podría haber sido premiado en su lugar.
Por otro lado, hubo un trabajo que, por razones ajenas al Grupo, no salió completo en la publicación de los premiados. Se trata del "Diario de María" de María Valdenebro Díaz, de 4º de Primaria del Colegio San Fernando de Alicante. Te pedimos disculpas y, para compensarte, te lo reproducimos ahora completo, aquí en el blog.

EL DIARIO DE MARÍA

Alicante, lunes 25 de febrero del 2019

Desde que me he levantado ya sabía yo que éste, no iba ser un buen día. Y no sólo porque es lunes (que también) sino por el dichoso examen de sociales, ¡¡menudo fin de semana!!, ¿A quién le importa a dónde está el maldito Miño?, ¿Y el Tajo? Pues no sé a quién... pero a mí, NO. A mí lo que verdaderamente me importa es lo que cuchicheaban Candela y Víctor en clase de mates, sobre las supuestas “parejitas” de clase. Que si Marina e Ismael eran novios (¡ya quisiera Ismael, ja, ja, ja!), que si Daniela y Gabriel se querían...Eso sí que es necesario saberlo y no ese rollazo de los dichosos ríos. Menos mal que por la tarde he tenido baile moderno: música, ejercicio físico y risas, eso es sin duda, lo mejor de los lunes. Se lo recomiendo a todo el mundo.

Alicante, martes 26 de febrero del 2019

Oye, le estoy tomando cariño a los ríos, en el examen he sacado un SOBRE. Ha merecido la pena el esfuerzo del fin de semana. En cambio, los de la prensa del corazón, como dice mi profe Mari Carmen van cayendo en picado. Hoy hemos jugado un partido contra 6º, hemos vuelto a perder pero nos lo hemos pasado genial. Lo más gracioso ha sido cuando Fani ha ido a chutar, su zapatilla ha salido por los aires y le ha pegado a la portera del otro equipo en toda la cabeza. Por supuesto la pelota no ha entrado en portería pero nos hemos reído a lo grande, la portera también.

Alicante, miércoles 27 de febrero del 2019

Hoy en clase de Judo he conocido a un chico muy simpático. Nunca había hablado con él, me parecía un poco chulico y mira por donde hoy me ha tocado a su lado. Menuda sorpresa, es ¡supergracioso!. Me he reído un montón con todas sus bromas. Va a ser cierto eso de que no hay que juzgar a nadie antes de conocerlo. Yo he tomado nota, lección aprendida.

Alicante, jueves 28 de febrero del 2019

Esta tarde de extraescolar me ha tocado inglés. Según mi abuelo Jacinto, tengo la agenda más apretada que un ministro. No sé... Bueno pues la profe de inglés es una Americana hippie que no debe de gastar mucho en productos de limpieza, ¡puajjj!... En el baño hay pelos por toooodas partes, el lavabo no se sabe de qué color es, la bañera es lo más parecido a un bazar chino, puedes encontrar cualquier cosa dentro de ella... Pero claro, eso no importa, lo que importa es que es nativa. Estoy aprendiendo algo de inglés y mucho de cómo no quiero tener mi casa, si algún día tengo casa.

Belerda (Granada), viernes 1 de marzo del 2019 (porque este año no es bisiesto)

Hoy he venido a mi pueblo Belerda, está en Granada. Mi abuela ha preparado para cenar “choto al ajillo” (¡Ummmhh!, ¡me encanta!). Estaba yo tan tranquila comiéndolo, cuando casi me atraganto con un hueso y... ¡Ahhh! Era un diente. He ido corriendo a avisar a mi abuela que en ese momento estaba en la terraza con mi primo. Entonces mi primo Adri que tiene 2 años me ha mirado con una cara de “asco-miedo”. Yo le he dicho: “¿Es que tengo monos en la cara?” y como no me contestaba me he ido al baño. ¡Madre mía!, casi me mareo... tenía toda la encía llena de sangre. Menos mal que esta noche el ratoncito me recompensará, o eso espero... Aún así, la próxima vez que se me caiga un diente lo primero que haré será ir a enjuagarme, lo tengo claro.

Granada, sábado 2 de marzo del 2019

Unos amigos y amigas de Elche, Totana y Murcia, han venido a conocer Granada. Les hemos enseñado la Alhambra (significa palacio rojo), el mirador de San Nicolas, un montón de cosas más y la mejor heladería de Granada “Los Italianos” (Ummmhh!! ¡qué rica está la Casata!), pero lo que de verdad de la buena, nunca, nunca vamos a olvidar es la anécdota de Gonzalo. Íbamos andando tan tranquilos y de repente su madre ha preguntado: “¿Y Gonzalo?”, nadie sabíamos nada pero el último sitio donde habíamos estado era en Ale Hop. Pues resulta que Gonzalo, se ha quedado en esa tienda hablando con una vaca. Él le decía: “Viva España” y la vaca lo repetía. Menudo susto se han llevado los mayores. Cuando su padre ha ido a buscarlo, por el camino la chica de la tienda le ha llamado por teléfono y le ha dicho: “Perdona pero te has dejado aquí al chiquillo”. Gonzalo lo ha hecho muy bien, no se ha movido del sitio, le ha pedido a la dependienta que llame a su padre por teléfono y ha aprendido que no te puedes separar del grupo pase lo que pase o veas lo que veas, aunque sea una vaca que habla. En realidad este susto nos ha servido a todos y todas de escarmiento.
Ahhh!!, el ratoncito me ha dejado, como siempre, un libro y una moneda, a mi hermana también.

Alicante, Domingo 3 de marzo de 2019

Mis amigos y amigas han pasado por mi pueblo. Los mayores han tomado café en el único bar del pueblo y nosotros nos hemos ido al arroyo, hemos jugado con los perros, les he enseñado las cabrillas de mi tío Ignacio, las gallinas y los conejos de mi tío Manolo... Sinceramente creo que para nosotros ha sido el mejor rato de todo el fin de semana.
Y ahora me voy a leer un ratito. Todas las noches me duermo con un libro en las manos. Mi padre dice que soy una devoradora de libros, yo creo que es verdad pero estoy descubriendo que esto de escribir también es divertido. Así es que, esto que empezó siendo un trabajo para la profe, va a ser mi verdadero diario. Hacedlo también vosotros y vosotras, os lo recomiendo.
Un besito

jueves, 28 de noviembre de 2019

NOS VOLVEMOS A ENCONTRAR


De nuevo y como producto de los sueños, nos volvemos a encontrar con la magia que rezuman los cuentos
Un día de finales de Julio recibía una llamada de Pedro Villar que se interesaba por nuestra actividad veraniega en la biblioteca de Casalarreina, un pueblo de La Rioja donde hace cuatro veranos iniciamos, “el miércoles día del cuento”, en el salón de plenos del Ayuntamiento, anexo a la pequeña Biblioteca que cobra vida en verano con niños y mayores dinamizada por su bibliotecaria, Fátima Conde
La primera sesión fue darle vida al libro recién nacido, de Pedro Villar, “Los sueños de Gaudí”.
Cuatro años después recibo tu llamada que para la próxima sesión quieres estar presente “para cumplir mi sueño” de que algún día aparecerías por aquí.
Conocida la noticia se corrió por el pueblo, que se llenó de carteles.
Anunciando tu biografía y bibliografía
Y llegó el día 7 de agosto. Nerviosismo contenido y en un salón engalanado se celebró un gran pleno popular en el que alcalde, concejales, centro de mayores, niños, padres, abuelos disfrutamos con lecturas, composiciones musicales, recitaciones y de tus libros que recobraron vida saliendo de tu maleta encantadora.
Gracias a FÁTIMA CONDE y a MARI CARMEN AZCONA que, empujada por la chistera de su cuento, “Pura Magia”, acudió desde Portugalete (Vizcaya) y firmó el cuento que año tras año viene dedicando a esa actividad que se ha convertido en un foro intergeneracional e intercultural con el libro y la palabra como fundamento.
Sé que ha quedado grabado en las memorias del pueblo.
Y ahora, día 22 de noviembre, aquí en Alicante, por arte y magia de otro sueño, no declarado, Fátima Conde, bibliotecaria, se acercó después de un aviso dos días antes que deseaba encontrarse con el Grupo Leo y con Pedro Villar. Me llamaba desde Calpe. Y fue así en un día de lluvia, como si de Bilbao se tratara, hicimos turismo Alicantino bajo los paraguas para terminar sentados a la mesa compartiendo menú. Y de nuevo envueltos en recuerdos de lo vivido en verano nos volvemos a encontrar evocando momentos cargados de emociones, a veces incontrolables.
No puedo por menos que dejar reflejado en nuestro blog una actividad de tres Comunidades Autónomas enlazadas por la magia de bibliotecaria de un pueblo inquieto por la cultura. Como Coordinador del Grupo Leo he procurado apoyar este movimiento, objetivo fundamental de nuestra Asociación desde hace 34 años.
DIEGO GILA
Os dejamos un reportaje gráfico:







miércoles, 27 de noviembre de 2019

Los libros del mes de noviembre: "Allumette"

Reseña:
“La cerillera” de Andersen adquiere una dimensión especial en esta versión de Tomi Ungerer de 1974, que bien encaja en la actualidad. Muy crítico con la sociedad, el autor retrata la agresividad, la codicia, el elitismo, la supremacía del poder y los excesos del materialismo en un texto narrativo descriptivo -quizás de los más elaborados de Ungerer a nivel literario- y unas ilustraciones expresivas, ricas en detalles y colorido, combinando viñetas con recursos gráficos que acentúan el dinamismo del relato.

El autor:
Tomi Ungerer (Estrasburgo, 1931/ Cork, 2019) Sus primeros dibujos, de ambiente bélico, reflejaban su rechazo a la guerra y al fascismo. En 1956 emigró a Nueva York, donde comenzó a escribir libros infantiles que tuvieron mucho éxito. Publicó en medios tan importantes como The New Yorker, Esquire, Life Show o Fortune. Ya en la cumbre de su carrera durante los años 60, Ungerer plasmó en su obra su reacción contra la hipocresía y la superficialidad de la sociedad americana. Se mudó a una granja en Canadá y a finales de los 70 se trasladó a Irlanda con su familia. Su producción, que abarca 40 años de creación, se calcula entre 30.000 y 40.000 trabajos de diferentes estilos, y más de 120 libros. Entre otras distinciones, ha recibido la Medalla de Oro de la Sociedad de Ilustradores y el Premio Hans Christian Andersen en 1998. Además de dibujante, también ha desarrollado otra faceta como filántropo, volcándose en causas humanitarias.

Allumette


Tanto en verano como en invierno, en primavera como en otoño, Allumette se vestía con harapos.
No tenía ni casa ni familia.
Allumette se alimentaba de desechos que encontraba en los cubos de la basura, se refugiaba en portales y dormía en coches abandonados.
Se ganaba la vida vagando por la ciudad, vendiendo cerillas que nadie quería.
–¡Mira esa niña! –podría decir cualquiera– ¿Por qué no venderá flores o mecheros?
¡Cerillas! ¿Quién necesita cerillas?


El invierno llegó a la ciudad y con él, la Navidad. Las calles, adornadas con guirnaldas y ángeles de cartón se encontraban muy animadas y llenas de gente que compraba y vendía regalos navideños.


Se escuchaba música de órgano, y un hombre disfrazado de Papá Noel hacía sonar su campana. La multitud, abrigada con ropa de lana y de piel, paseaba feliz, ignorando a la pobre Allumette.


Se hizo tarde y las calles se vaciaron. Hambrienta, fatigada y con los pies helados, Allumette se detuvo frente a una pastelería. Pegó su pequeña nariz al escaparate para admirar los pasteles expuestos. Pero no por mucho tiempo…El panadero Monsieur Lacroute, salió corriendo y soltando un torrente de insultos:
–¡Sal de aquí, gusano, que manchas mi cristalera y llenas de babas mi acera! ¡Lárgate escoria, o te aplastaré con mi rodillo!
Aterrorizada, la pobre niña huyó apresurada hacia la oscuridad.


Allumette se refugió en un edificio en obras y prendió una hoguera con su última cerilla. El fuego, caliente y luminoso, hizo que se sintiese mejor. Pero no por mucho tiempo…


De repente, rompieron el silencio unas sirenas que parecían alaridos. Llegaban los bomberos para apagar el fuego. Allumette huyó de nuevo, y su delgada sombra desapareció en la noche.
Muerta de hambre, Allumette no llegó muy lejos.
Su esquelético cuerpo, agotado, se estaba quedando sin fuerzas. Sin aliento, temblando, demasiado débil para caminar, se derrumbó en la calzada.
“¡Oh, no! ¿Y si esto es el fin?” Pensó Allumette.
–Por favor, quiero vivir un poco más, el tiempo suficiente para saborear un pastel o apenas una loncha de pavo o de jamón.
Cómo me gustaría que alguien me escuchara. Por favor, ¡que alguien me escuche!
Las campanas resonaban anunciando la medianoche cuando, de repente, un destello y un trueno sacaron a Allumette de su aturdimiento.

Tomado de: Allumette
Autor e ilustrador: Tomi Ungerer
Editado por: Editorial Kalandraka


ACTIVIDADES
1.- ¿Te recuerda este relato a algún cuento de Hans Christian Andersen? ¿Qué opinión te merece todo lo que ocurre en él?
2.- Esta historia continúa de una manera sorprendente. Sería bueno que te leyeras este libro, seguro que lo puedes encontrar en alguna BIBLIOTECA PÚBLICA o te lo puedes pedir como regalo de Navidad.
3.-Si miras a tu alrededor, seguro que ves a alguien que vive en la calle. Escribe una historia parecida a la de Allumette y envíala por correo postal acompañada de un dibujo con tu nombre, apellidos, curso, colegio y teléfono a:
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Apartado de Correos 4042
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miércoles, 20 de noviembre de 2019

Los libros del mes de noviembre: "Algunos niños, tres perros y más cosas"


Reseña:
Dejarse llevar por la magia de una simple cinta azul, sobrevivir a un sueño casi eterno o guardar un único pero maravilloso recuerdo después de navegar por cien mares son algunas de las fantásticas historias de este libro, lleno de valores como la convivencia o la familia.
Edad recomendada: + 8 años.

El autor:
Juan Farias, el escritor-marinero, nos regala nueve cuentos (Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil) que cautivan al lector por su tono poético y llegan directamente al corazón, no sólo de los niños.
Nadie mejor que él para presentarse.
“Nací en Galicia, a la orilla del mar. Fui tripulante de uno de los últimos grandes barcos de vela y vagabundo de a pie, de ir viendo puestas de sol, vendimias, torres, cigüeñas en las torres y cosas así. Quise ser bailarín porque el baile es una forma de volar, pero finalmente, un día, dejé de caminar, volví a casa y me senté a escribir. Tengo cinco hijos, algún que otro premio por mis libros y una manía: seguir vagabundeando. Lo que pasa es que ahora lo hago por los libros y las ideas, que también merecen la pena.”

La ilustradora:



María Guitart nació en Barcelona en 1978. Es licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Barcelona y técnica superior en ilustración por la Escola Massana. Escribe, edita e ilustra libros. Su animal favorito es el cocodrilo.




LA LARGA SIESTA DE PAPÁ

No sé si el cuento que ha venido a entristecerme es para niños; puede ser un cuento de niños para padres o para que un padre y su hijo lo escuchen cogidos de la mano.
Empieza así:
Hace muchos, muchos, muchos años, en la antigua China, en una ciudad de papel y barro, blanca de caolín, entre plantas de arroz y té, un niño, igual que todos los niños, volaba su cometa.

No recuerdo si la cometa era un dragón verde de papel pinocho o una caja de tres colores, cada uno dedicado a un espíritu bueno, o la sonrisa de un niño, una sonrisa amplia, de oreja a oreja y aún más.
Un niño y su cometa al viento.
El viento se sentía feliz y el niño también lo era, lo era tanto que sintió la necesidad de compartirlo con alguien, por ejemplo, con su padre.
El niño, como casi todos los niños, pensaba que su padre era lo más importante del mundo, más que el viento, la cometa o un gran plato de arroz con la flor de la miel.
Pero el padre, como muchos padres, prefería dormir la siesta o tomar el té con los amigos que perder el tiempo con cosas de niños.
El niño invitó a su padre a jugar con la cometa, a reír con el viento.
El padre, como harían casi todos los padres, respondió:
–Tengo cosas más serias que hacer. Déjame dormir tranquilo, ¿quieres?
El niño se puso triste y el viento se enfadó.
Sí, el viento se enfadó y, como era amigo de todos los espíritus de la antigua China, fue a pedirles ayuda.
Y habló con el espíritu del tiempo, que es largo y llega desde el principio hasta el fin de casi todas las cosas.
Y el espíritu del tiempo consultó con el espíritu del sueño, que es redondo, se repliega sobre sí mismo y runrunea.
El viento, el sueño y el tiempo tomaron una decisión, y el padre se quedó dormido un día y otro, una semana, un mes y otro mes, un año y otro año y otro año.
La cometa del niño se fue haciendo pedazos.
El niño creció, fue hombre, tuvo hijos y les hizo cometas que también se hicieron pedazos.
Y mientras tanto el padre dormía.
Cuando el tiempo, el viento y el sueño decidieron que era suficiente, mandaron un enorme moscardón de bambú, de tres colores y muy ruidoso, a que se posase sobre la nariz del padre.

Autor: Juan Farias
Ilustraciones: María Guitart
Editorial: Planetalector

ACTIVIDADES
1. ¿Qué te parece la decisión que tomaron el viento, el sueño y el tiempo? Cuando pensaron que ya había dormido suficiente, ¿qué crees que ocurrió con el padre y el hijo?

2. Elevar una cometa es una de las actividades más divertidas en los días de viento. ¿Te apetece construir una? Coloca dos palos en forma de cruz y átalos con firmeza cruzando una cuerda. Haz la estructura de tu cometa con papel de seda, reforzando los bordes, y pégala a los palos. Amarra dos trozos de cuerda a los extremos laterales y únelos en un trozo central. Añade en el extremo inferior la cola de la cometa con bonitos lazos de colores. Ya tienes lista tu cometa, ¡no olvides disfrutarla en familia!

3. Escribe un cuento o poema y envíalo por correo postal acompañado de un dibujo con tu nombre, apellidos, curso, colegio y teléfono a:
Grupo Leo
Apartado de Correos 4042
03080 Alicante
Grupo Leo