Los textos que se publican a continuación han sido elaborados por alumnos y alumnas de 2.º de la ESO del Colegio Sagrada Familia de Alicante como parte de una actividad de expresión escrita. A partir de una misma frase inicial, “Pensaba mientras clavaba su mirada en el horizonte…”, el alumnado ha desarrollado escenas centradas no en la acción, sino en la observación, la atmósfera y las emociones sugeridas por ese instante. Esta actividad refleja su interés por expresar pensamientos y emociones a través de la escritura.
Pensaba mientras
clavaba su mirada en el horizonte…
Esos años habían sido duros para ella y no paraba de darle vueltas al asunto,
tratando de buscar una solución para una vida mejor. No encontraba salida a
aquella situación de tristeza y temor.
Era verano. Había salido a
despejar su mente, hacía un día caluroso, el sol brillaba y las calles estaban
llenas de gente que se dirigía de un lugar a otro. Ella estaba en la playa, con
los pies sumergidos en la arena, ráfagas de viento suaves rozaban su cara.
Silencio. La playa estaba
vacía, la gente solía ir a otra lejos de allí, por eso estaba en aquel lugar,
por la paz y la tranquilidad que transmitía. Las olas se escuchaban y, de vez
en cuando, le salpicaban los pies. A ella no le importaba eso, tenía su mirada
clavada en el horizonte mientras intentaba ordenar sus pensamientos.
Una lágrima se deslizó por
su cara, estaba sola, se sentía sola.
Noa Fraile
Jurado, 2.º ESO C
Humo y horizonte
Pensaba mientras
clavaba su mirada en el horizonte,
mirando las olas del mar mientras el humo de mi cigarrillo inundaba mis fosas
nasales.
Me arrepentía de que
hubiese dejado que mi pasajero oscuro se adueñase de mi mente y de mis
acciones. Todo empezó con una pelea con mi hermano. Primero alzamos más la voz,
chillándonos. Luego empezó a recordarme todos mis errores como hermana, él no
sabía todo lo que hacía por él, todo lo que hago desde que mamá y papá se
fueron. Por último, solo escuché el portazo de la puerta principal: se había
vuelto a ir.
Todo era mi culpa, me
odiaba y él creía que yo lo alejé de ellos, pero solo lo salvé, o eso dice mi
psicóloga. Ya van dos semanas sin verlo, estaba viviendo con mis tíos en el
campo.
Hundí mis pies en la arena
mientras daba otra calada y el ruido de las olas callaba mis pensamientos.
Oh, amado pasajero oscuro,
¿por qué dejé que me controlase? ¿por qué dejé que le dijeses todo eso a mi
hermano?
Ahora estoy sola.
Estefanía Gabriela Coronel Giner, 2.º ESO C
Pensamientos de medianoche
Siempre fue una persona
extrovertida, aunque, a la vez, tranquila dentro de su intensidad, como otros,
pero su mezcla de carisma, ese humor tan lleno de sentimiento y carácter, eran
la mezcla perfecta y hacían de su forma de ser algo tan bonito. Pero claro,
hasta aquel momento.
No fue nada en concreto lo
que hizo que todo se desmoronase, pero a la vez sí lo fue: la acumulación de
sentimientos y pensamientos, los problemas y ese amigo, ESE AMIGO. ¿Cómo
podía hacerle algo así alguien a quien tanto quería y tanto le quería?
Había llegado a la
conclusión de que él no podía hacer nada para evitar que ese “amigo” (si se le
podía llamar así) hiciese eso. —Es su problema —pensó—. —Si ha querido copiar
mi personalidad para sentirse importante, no es mi culpa. Debería hacérselo mirar.
Está fingiendo ser quien no es: validación externa cuando ni siquiera él se
valida. Lo peor es que la gente lo confunde con seguridad, y las personas
siempre tienden a ir detrás. Ahora se cree el centro del mundo y, después de
haberme quitado mi personalidad, ha pretendido que yo también le siga. Al
inicio no lo vi así, pero ahora ya estoy claro de su estrategia. A partir de
ahora me enfocaré en mí y en ser el de antes.
De repente, una voz
familiar llamó: —Ya está la cena, ven a comer. —Vale.
Se levantó y fue junto a
su hermana hacia la casa, que estaba justo detrás.
Daniela
Martínez de León, 2.º ESO C
Pensaba mientras clavaba la mirada en el horizonte…
Una bonita frase para un
significado tan profundo.
Esas palabras rebotan en
el silencio del cuarto, que carga —en su defecto— con el mismo silencio de su
cabeza.
Pensamientos que no
vuelan, que no cesan y, carentes de motivo, siguen un bucle sin final.
La noche tampoco es una
gran aliada; la madrugada, menos aún, que más bien actúa como una cámara.
Sensaciones fuertes,
raras, agresivas e impredecibles.
Se retuercen aún más
cuando las acompañan los pensamientos ya mencionados.
Pero hoy despertó.
Hoy se durmió.
Lloró.
Sufrió.
Y hoy se quedará…
Tumbado,
en su cama.
Con el techo…
como horizonte.
Oliver
Jadiel Almonte Jaén, 2.º ESO B
Le llegaba el olor de
verano con ese recuerdo de sus últimas vacaciones en la playa, con su familia,
las risas, los paseos nocturnos y los baños en la piscina hasta la madrugada.
Del mismo modo, en su memoria revivía esas tardes calurosas, a veces de aburrimiento,
con bebidas frías y helados. Esos momentos tan maravillosos que no iba a poder
olvidar, pero que ahora, con la llegada del otoño, se estaban acabando.
Estaba pensando cómo sería
de ahora en adelante su vida, en un lugar para ella desconocido, con nuevos
amigos, en un instituto distinto y su nueva casa. ¿Qué haría con su habitación
para que pudiera ser más ella, un lugar seguro donde descansar y poder llamarlo
hogar?
Volvió a su casa caminando
entre los árboles, con la brisa de la tarde dándole en la cara y moviendo su
pelo. También, con la esperanza de que mañana fuera un gran día y de que este
nuevo comienzo y cambio fuera para mejorar en todos los sentidos, además de que
fuera una gran oportunidad para descubrir nuevas oportunidades.
María Sáez
Ros, 2.º ESO A
ACTIVIDAD
Escribe un cuento o poema
con dibujo y envíalo por email a:
No olvides poner tu nombre y
apellidos, curso y colegio. Será
publicado en nuestro BLOG y en el suplemento La Tiza del Periódico Información.
No hay comentarios:
Publicar un comentario